Jamás caigas en la trampa de responder a esta pregunta en una entrevista de trabajo

Cuáles son tus tres virtudes y tus tres defectos. Qué es lo que esperas encontrar en esta empresa. Por qué has solicitado el empleo. Para qué actividades estás más capacitado. Las preguntas clásicas formuladas en una entrevista de trabajo configuran un manual plagado de lugares comunes, de respuestas 'tipo', de vaguedades y frases hechas. Aunque hay una, por encima de todas, que jamás debe ser contestada. Porque, por un lado, ofrecerá una imagen demasiado tajante y, por otro, eliminará cualquier posibilidad de negociación posterior. La pregunta es obvia: "¿Cuál esperas que sea tu salario?". Atención, es una trampa.

Así lo afirma el experto en negociación Ramit Sethi,  conocido por sus ponencias y sus libros sobre finanzas personales como I will teach you to be rich. Para él, esta es una pregunta de doble filo, una suerte de red colocada por el entrevistador a la espera de cazar a su presa. Porque lo que realmente esperan los contratadores es que, empujado por los nervios y la necesidad de ofrecer una respuesta rápida, el aspirante 'pique' y conteste rápidamente ofreciendo una cantidad que, en muchos casos, estará por debajo de lo que realmente quieren pagar. ¿Que el candidato dice 30.000 al año? Perfecto: la empresa estaba dispuesta a pagar 35.000, pero eso jamás será revelado. Y adiós negociación. La empresa habrá dejado de gastar 5.000 euros anuales.

Además, Sethi aborda la otra posibilidad, la de no contestar. Afirma que, con ello, el responsable de recursos humanos considerará que ese posible trabajador no es una persona completamente franca, y preferirá decantarse por otro que, al menos, no se muestre oscuro en ninguna de sus contestaciones. Entonces, ¿qué hacer? Sencillo: devolver con la misma moneda. Si ellos no hablan claro, no hay obligación de hacerlo. Por eso, el experto recomienda recurrir a una fórmula abierta, contestando con una frase como "Tal vez sea pronto para hablar de dinero. Por el momento, prefiero tratar de encontrar un punto en el que todos nos sintamos cómodos, y seguro que esa es también su voluntad".

pregunta en una entrevista sorpresa

Fin. Pregunta trampa, respuesta ambigua. Según Sethi, con ello se logrará transmitir que se tiene confianza en el entrevistador y, además, dejar en el aire la idea de que tal vez se estén barajando otras propuestas laborales. Pero, de todos modos, sea cual sea el escenario, jamás, nunca y bajo ningún concepto contestes a la pregunta trampa si quieres hacerte con el puesto.