Por Qué La Cafeína Es Uno De Tus Peores Enemigos

Seguramente, la cafeína, junto a la teína y la taurina, sea uno de los elementos que más consumimos los jóvenes en época de exámenes, trabajo duro o cuando debemos ganar energía para soportar los días largos. Aunque también pueda tener algunos efectos no tan positivos, no deja de ser un estimulante natural de los más demandados cuando queremos permanecer activos y despiertos.

Por ello, multitud de estudios se centran en saber los efectos positivos de la cafeína, del café… sin que todavía se hayan llegado a conclusiones claras en cuanto a si es recomendable o no.  Lo que sí es seguro es que su consumo habitual reduce en buena parte la posibilidad de padecer depresiones y situaciones de bajón, concretamente un 20%, según estudios conjuntos de la Universidad de Harvard y Columbia.

Pero al margen de ser un antidepresivo natural, la ingesta continuada de cafeína podría afectar de manera directa al éxito personal, social y laboral de nuestra vida. ¿Por qué? Pues porque simula muy bien las emociones y dificulta en parte la realidad y peligrosidad del momento (¿como el alcohol?), es decir, complica la toma de decisiones ya que se razona menos. En un estudio de la Universidad de Carnegie Mellon se sacaron conclusiones como que el consumo de cafeína aumenta la actividad cardiaca y con ello la frecuencia respiratoria, reduciendo así la captación de oxígeno que llega el cerebro y acabando con nuestras esperanzas de pensar en frío y bien.

Además de lo anterior, la cafeína puede ser vista como una barrera para desarrollarse en condiciones, como hemos visto, y por si fuera poco incrementa la sensación de estrés a lo largo de todo el día. Esto desemboca en la liberación de adrenalina y pérdida de la conciencia derivando, como dijimos antes, en una reducción del pensamiento, siendo sustituida por respuestas impulsivas y rápidas. La adrenalina y el estado de nerviosismo-estrés puede ser bueno cuando haces deporte de riesgo o estás bajo una sábana, pero no cuando estás trabajando, escribiendo un mail o en una reunión o entrevista.

En realidad, la cafeína es un espejismo, no tiene de manera efectiva todas esas bondades que solemos atribuirle con el ánimo de buscar un placebo que nos ayude a afrontar mejor el día y las tareas rutinarias. No ayuda a estudiar, a trabajar ni a permanecer despierto, sino que engaña a nuestro sistema nervioso haciéndole creer que estamos mejor, en alerta y con más atención y memoria, o al menos eso dice la Escuela de Medicina Johns Hopkins (EEUU), que durante años se ha dedicado a estudiar los efectos del café y bebidas energéticas.

Pues como vemos, a veces la realidad dista mucho de la creencia popular en cuanto a los componentes y suplementos alimenticios, que en el caso de la cafeína nos produce efectos contrarios a los que creemos. Este bulo deriva fundamentalmente de que nos activa, cuando en realidad es la abstinencia la que nos produce somnolencia, fatiga y falta de ánimo, igual que las drogas, creando una dependencia de esta, y reduciendo paulatinamente nuestro rendimiento y posibilidades de éxito en el futuro.