Se Buscan Voluntarios Para Las Estrellas

¿Hace cuánto que no ves las estrellas en todo su esplendor? La contaminación lumínica inunda las noches, pero también los días, de numerosas localidades en todo el planeta. Por ese mismo motivo, una universidad española ha decidido catalogar toda esa luz. A través de las imágenes que se toman desde la Estación Espacial Internacional, se buscan voluntarios que distingan el origen de esa claridad: ¿es natural o artificial?

No hay lugar a dudas de la belleza que representan estas imágenes, todos las hemos visto alguna vez, y seguro que en las redes sociales las hemos compartido/retuiteado o dado a me gusta/marcado como favoritos. Pero, ¿y después? Normalmente, se quedan en el olvido.

Por ese motivo, y ante la búsqueda de respuestas, un par de astrofísicos y amantes de la informática han tenido una idea curiosa que puede suponer un importante avance para la ciencia y la investigación. El proyecto consiste en catalogar la procedencia de la contaminación lumínica, ¿el origen es una estrella o son las farolas de una ciudad? ¿el reflejo de un astro o la potencia de unos focos? Para llevar a cabo esta laboriosa tarea consideran que a fecha de hoy, todavía hay alguna serie de actividades que realizan mejor los humanos que las máquinas. Por ello, buscan voluntarios de todo el mundo para que analicen y cataloguen las numerosas fotografías que se hacen de la Tierra desde la ISS (Estación Espacial Internacional, sus siglas en inglés). Ya se han catalogado cerca de un millón de imágenes, por lo que va viento en popa.

El proyecto se lleva a cabo desde una plataforma de Internet que pone en contacto a diversos investigadores voluntarios y consta de tres fases: en primer lugar, la separación de los núcleos de población; después, la identificación de cada tipo de luces en las ciudades; y, por último, la superposición de imágenes para construir un mapa de luces. Hasta 5 personas catalogan minuciosamente cada una de las fotografías para reducir el margen de error. La NASA aplaude la medida al considerarla muy útil, de momento solamente publicita la iniciativa, aunque puede que dentro de poco tiempo participe directamente.

Algunas de las curiosidades que se han puesto en evidencia en este proyecto han sido el descenso de la iluminación en las autopistas, que es una consecuencia de la crisis económica, o las diferencias manifiestas que continúan latentes entre el Berlín del este y del oeste, que son anaranjadas o azuladas, respectivamente.

Sus repercusiones para la ciencia pueden aportar grandes beneficios que se noten en futuros proyectos internacionales. Se trata, por tanto, de una gran fuente de saber que no quita la añoranza de volver a ver las estrellas cada noche y en todo su esplendor.

Créditos de las imágenes: blogspot.com