La brecha salarial también te afecta en función de tu peso

El peso es otro motivo de discriminación laboral y, entre gordxs y flacxs, castiga más a las mujeres con sobrepeso y hombres flacos

La brecha salarial de género es una de las grandes luchas económicas del feminismo por la igualdad. La edad, la experiencia, el origen social y la etnia son otros factores que a menudo afectan a un mundo laboral precarizado y desigual. Pues bien, ahora hay que añadir otra preocupación que desconocíamos: Tu peso también afecta a tu salario. Y si eres mujer, más aún. 

Según recoge en un artículo Xataka, un estudio reciente de la Universidad de Florida y la London Business School estudiaron la relación entre el peso y el salario de cada parsona. “When it comes to pay, do the thin win?” o “¿Cuándo toca cobrar, ganan lxs flacos?” es el título del estudio. Y la respuesta es negativa para los hombres. Un hombre flaco gana de media 7.000 euros que sus compañeros de mayor tamaño. Las mujeres flacas, en cambio, ganan de media 14.000 euros más que las compañeras que pesan más. 

El método de estudio ha sido laborioso. Los investigadores recopilaron datos sobre peso y sueldos de 11.253 empleadxs alemanes y de 12.686 trabajadorxs estadounidenses. Las conclusiones fueron que la brecha de género es también de peso en sentidos diversos. 

La psicóloga Traci Mann, experta en psicología y alimentación de la Universidad de Minnesota, defiende a Xataka que “está tan arraigado en nuestros cerebros que las mujeres exitosas son delgadas que no es fácil escapar de ese estereotipo”. Aunque también es verdad que las mujeres con éxito pueden aspirar a una mejor alimentación y ejercicio físico y no está claro cuál de las dos cosas viene antes, si el estatus o la forma física. 

La obesidad, en cualquier caso, sale perdiendo por todas partes. En un momento en el que cada vez aceptamos menos niveles de discriminación por etnia o género, parece que mirar o pagar diferente a las personas en función de su peso es todavía una práctica habitual

Resulta curioso, en cambio, que para los hombres la vara de medir cambie. Eso es porque los hombres delgados a veces tienden a considerarse personas nerviosas, temerosas o tristes. Todo esto acaba premiando a los hombres de peso más proporcionado. Unos kilitos de más no son tan castigados en hombres como en mujeres y, como muestra, solo hace falta mirar a lxs presentadores de televisión: Es casi imposible encontrar una chica con algo de sobrepeso y en cambio no cuesta pensar en algún presentador mediático con más peso.