Bono y Madonna, de colaborar con ONG's a estar implicados en los 'Paradise Papers'

De día dando lecciones de moralidad, hablando de cómo deberíamos contribuir para acabar con la pobreza en el mundo y, de noche, guardándose el dinero bajo la manta. La Reina Isabel II de Inglaterra, el hombre que recaudó el dinero de la campaña electoral del tan amado primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, Bono o Madonna son algunos de los nombres que aparecen implicados en los 'Paradise Papers'. La oportuna filtración de 13,4 millones de documentos de los despachos de abogados de Appleby (Bermuda) y Asiaciti Trust (Singapur) que han dejado al descubierto los trapos sucios de muchas personalidades y puesto patas arriba la credibilidad y honestidad de muchos famosos que el mundo adoraba.

Y es que la investigación, llevada a cabo por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y cedida después al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) –entre los cuales se encuentran medios españoles como El Confidencial o La Sexta– ha puesto sobre la mesa las maniobras para evadir impuestos de muchísimas personalidades que no han dudado en recurrir a cuentas bancarias y/o empresas offshore (o sea, con sede en paraísos fiscales) confiando que el sigilo con el que cuentan estos lugares (Islas Vírgenes, Islas Caimán, etc) les proporcionaría protección.

Pero, lo que más ha sorprendido a muchos no es la corrupción generalizada (de esos sustos ya vamos sobrados), sino la hipocresía que manejan algunos, como los artistas Bono o Madonna. Ambos cantantes han sido la cara visible de ONGs como UNICEF  han donado cantidades de dinero enormes (o al menos eso dicen) para causas solidarias. ¿Realmente creían en dichas causas o solo estaban lavando su imagen o, como mínimo, su conciencia?

Según los documentos de los 'Papeles del Paraíso', Paul David Hewson –así es cómo se llama Bono en realidad– estaría presuntamente implicado en una inversión (realizada desde Malta y después desde Guernsey, una isla del Canal de la Mancha) para construir un centro comercial en una pequeña localidad de Lituania. Las autoridades del país están investigando al respecto para aclarar si Bono cometió fraude fiscal o no. El cantante ha asegurado al ICIJ que "era un inversionista pasivo y minoritario" de la empresa maltesa que compró dicho complejo comercial y ha señalado que Malta "es una jurisdicción establecida dentro de la UE".

Por su parte Madonna, la ‘reina del pop’ y una de las famosas más implicadas en proyectos en el Tercer Mundo, también aparece en dichos papeles por la supuesta compra de acciones de una compañía adscrita a la jurisdicción opaca de las Islas Bermudas. Y, aunque esas acciones estaban a su nombre, la diva no usó su dirección postal, sino la de una persona de su círculo más cercano. Dicha sociedad se disolvió en 2013, 15 años después de que Madonna presuntamente adquiriera esos activos.

Queda mucho trabajo, por parte de instituciones y jueces, para averiguar si estos artistas cometieron (o si están cometiendo en la actualidad) fraude. Sin embargo, lo que sí sabemos seguro es que muchos ya no volverán a mirarles con los mismos ojos y que, probablemente, la próxima vez que veas a Bono dando una charla TED sobre lo rápido que se podría 'erradicar la pobreza extrema' pienses en todo el dinero que podría tener bajo el colchón.