A un día del asalto al Área 51 la Marina de EEUU admite que estos vídeos de ovnis son reales

El subjefe de operaciones navales para la guerra de la información, Joseph Gradisher, ha confirmado la autenticidad de tres grabaciones virales

Apenas un día antes de que miles de frikis y conspiranoicos de todos los Estados Unidos se reúnan para intentar el asalto coordinado del Área 51, una instalación militar ultrasecreta ubicada a 150 kilómetros de las Vegas (Nevada) en la que muchos creen que se almacena tecnología ovni, un militar de alto rango de la Marina estadounidense ha confirmado que los objetos voladores no identificados (o como él dice, los fenómenos aéreos no identificados) existen y han sido grabados. 

En concreto, el subjefe de operaciones navales para la guerra de la información, Joseph Gradisher, ha confirmado al portal The Black Vault que los tres vídeos difundidos en diciembre de 2017 y mayo de 2018 por el diario New York Times son completamente verídicos. El problema es que, como era de esperar, el militar no se ha aventurado a afirmar que se tratase de naves alienígenas. De ahí que se haya limitado a confirmar que se trata de fenómenos que “han sido observados operando en el espacio aéreo de varios campos de entrenamientos controlados por militares”.

Los tres vídeos de apenas 40 segundos de duración (Timbal, FLIR1 y Go Fast) fueron grabados en dos episodios diferenciados en el 14 de noviembre de 2004 y el 21 de enero de 2015. En ellos puede escucharse la reacción de incredulidad y nerviosismo de los pilotos que no son capaces de entender qué es lo que están observando a través de los dispositivos electrónicos de sus aviones F18. Uno de los más impactantes es el denominado Gimball en el que un objeto de gran tamaño que podría parecer una especie de drone gigante vuela frente a ellos realizando una maniobra de rotación completamente imposible para una aeronave convencional.

En otro de los vídeos, en Go Fast, el piloto estalla en júbilo cuando sus sistemas ATFLIR (Advanced Targeting Forward Looking Infrared) consiguen centrar la imagen sobre una especie de disco volador que se desplaza a una enorme felicidad sobre la superficie marina. En este sentido, el director de The Black Vault, John Greenwald, aseguró en entrevista con Motherboard que la gran diferencia respecto a otras declaraciones de militares estadounidenses es que por primera vez la Marina evita calificar a los objetos como drones o globos para hablar abiertamente de “fenómenos no identificados”.

Por mucho que el Gobierno de los Estados Unidos se esfuerce en mantener su conocimiento sobre los ovnis en el máximo de los secretos, lo que parece confirmar esta entrevista es que realmente existe una preocupación notable entre los militares de que estos fenómenos sin explicación se filtren a la opinión pública. Es por ello que resulta fácil entender que el contexto en el que se obtuvieron las filmaciones no fuera otro que el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aerospaciales del Pentágono y el Ministerio de Defensa y que tuvo un coste de 22 millones de dólares. Todo ello bajo orden del senador demócrata de Nevada, Harry Reid.

Resulta imposible saber si el macroevento de invadir el Área 51 acabará en algo más que una chaladura de un grupo de conspiranoicos en Facebook, pero desde luego existen motivos para sospechar que el Ejército de los Estados Unidos maneja una información en torno a los fenómenos no identificados que el gran público desconocer. De momento, el pasado lunes dos jóvenes youtubers holandeses de 20 años, Ties Granzier y Govert Sweep, tuvieron el honor de ser los primeros detenidos por intentar adentrarse en el Área 51 con cámaras, un portátil, móviles y un drone. La cosa no fue a más y tras pasar por comisaría todo se resolvió con una multa de 500 dólares a cada uno de ellos. Pero, ¿qué pasará si son miles los que intentan hacerlo? Mañana lo sabremos.