Los árbitros del Mundial podrán parar un partido en caso de racismo

A causa del historial racista de los hinchas rusos, la FIFA ha instaurado nuevas medidas para detectar y frenar los casos de racismo

En vísperas del Mundial de Rusia 2018 el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha declarado en una entrevista con Sky Sport que, por primera vez en la historia, los árbitros tendrán el poder de interrumpir los partidos si hay incidentes de racismo en el campo. Una medida ejemplar para acabar con esta lacra que todavía hoy salpica el mundo del fútbol y que, en el caso de Rusia, cobra mayor importancia a causa del historial de discriminación de los hinchas rusos.

Un ejemplo de las actitudes racistas de los aficionados del país anfitrión ocurrió el mes de abril durante un partido amistoso entre la selección local y Francia. El partido se disputó en la ciudad de San Petersburgo, donde los aficionados rusos dirigieron cánticos racistas a los jugadores afrodescendientes del equipo contrario. En concreto hacia la estrella del Manchester United, Paul Pogba. Tras los incidentes, que no eran nada nuevo, la FIFA anunció la apertura de un expediente a la Federación de Fútbol de Rusia. El desafortunado acontecimiento acabó con una multa de más de 35.000 euros a la federación, que en menos de dos meses sería la anfitriona del Mundial.

Pero es que tampoco fue nada nuevo. Según recuerda el diario Mundo Deportivo, Rusia ya había sido acusada de racismo en las dos pasadas Eurocopas y en ambos casos el asunto también se saldó con el pago de una multa. Alexei Smertin, oficial del departamento de Antidiscriminación de la Federación Rusa de Fútbol, dijo en una rueda de prensa posterior al amistoso contra Francia que los responsables de los abusos racistas deberían ser castigados. "Estamos buscando a la gente que gritaba frases ofensivas ya que no deberían poder asistir a los estadios de fútbol en el futuro", declaró.

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Es por ello que la nueva normativa para el Mundial se hace cuanto menos necesaria. Además, la FIFA cada vez se muestra menos tolerable frente a los incidentes de índole racista en el fútbol y ha anunciado que este año tomarán medidas más apropiadas con respecto a la discriminación, los derechos humanos y la seguridad. De hecho, incluir la posibilidad de que los árbitros suspendan, paren o abandonen un partido en caso de segregación será la manera más contundente y vistosa de demostrar su fuerte compromiso contra el racismo en los terrenos de juego. 

Pero, para tomar una decisión tan importante como paralizar un partido, los árbitros dispondrán de nuevas ayudas. El Mundial de Rusia será el primero en usar tecnología de vídeo con la introducción de Árbitros Vídeo Asistentes (VAR en inglés). Este nuevo equipo de vigilancia se comunicará con el árbitro para ayudarle a detectar faltas o incidentes graves que se haya perdido. En conclusión, los árbitros contarán con más de dos ojos para determinar las violaciones de las normas.

Sin embargo, la FIFA ha recordado que espera que no sea necesario usar sus nuevas medidas. "Lo mejor sería que no hiciera falta intervenir", ha sostenido el presidente Infantino. De momento, y a la espera de que los incidentes racistas no hagan su aparición en la gran cita del fútbol, mejor quedarnos con las declaraciones del futbolista ruso-nigeriano y que disputará el torneo con la selección africana, Brian Idowu, que piensa que el fútbol puede unir a la gente y espera que el Mundial cambie a Rusia para mejor: "Cuando la gente habla con amigos de otros países y viaja al extranjero con frecuencia, se vuelven más empáticas". Ojalá el Mundial ayude a que los hinchas rusos entiendan de una vez que sobre el césped o fuera de él, todos somos iguales.