Anonymous: El Club Secreto Que Combate El Mal Desde Internet

Son los Robin Hood de la actualidad. Cabalgarían espada en mano para luchar por los derechos de los más desfavorecidos de no ser porque seguramente están sentados detrás de sus gafas y delante de su pantalla de ordenador. O eso nos imaginamos, porque nadie sabe en realidad quién es Anonymous.  Detrás de este nombre se esconde un número indefinido de activistas que organizan ciberataques contra objetivos que atentan contra diversos valores que ellos defienden. Y tienen un lema: "Somos legión. No perdonamos. No olvidamos".

Anonymous empezó a principios de la década 2000 en la conocida web 4chan para compartir anuncios e imágenes. Representaba naturalmente la inherente capacidad de internet para promover la discusión desde el anonimato. Dentro de este marco, ideas populares fueron tomando más fuerza, independientemente de su origen. Y estando exentos de las molestas consecuencias asociadas con el hecho de ser identificados, se les fue yendo la olla poco a poco, volviéndose más provocativos y caóticos, promoviendo valores anti-establecidos, y la ruptura del status quo.

Uno de los símbolos más poderosos de Anonymus es la peculiar máscara que sus miembros llevan, conocida como la máscara de Guy Fawkes. Algo que la mayoría conoce por la película V de Vendetta, pero que en realidad no es otra cosa que la representación de un conspirador inglés, miembro de la Conspiración de la Pólvora (un intento de volar la Cámara de los Lores en Londres en 1605) Así que el aire revolucionario les viene de largo.


Liaditas pardas de Anonymous

La primera vez que lograron captar la atención publica fue en 2008, al organizar un ataque online a la Iglesia de la Cienciología. Sin embargo el ataque consistió principalmente en chorradas como envíar por fax papel negro a la organización, o bromas teléfonicas. Pero aún así el mero número de contribuidores, fue abrumador.

De hecho, la habilidad de dominar colectivamente un objetivo común representa su herramienta más consistente. Hablamos de los ataques DDOS. Para que no nos volvamos locos, DDOS o Ataque de Denegación de Servicio, es cuando un sitio web recibe más peticiones de las que puede gestionar, llevándolo al colapso. Como si ahora os pusierais de acuerdo en entrar en Código Nuevo todos a la vez. Bum. Por favor, no lo probéis que nosotros somos muy majos.

A través de este método, Anonymous ha sido capaz de cargarse páginas web pertenecientes a grupos con los que estaban en desacuerdo. Pero por supuesto, cargarse una web tiene relativamente pocas consecuencias, lo que nos lleva a la siguiente pregunta.


¿Cuánto poder tiene realmente Anonymous?

Lo cierto es que mientras el grupo ha ido evolucionando, ha atraído a miembros con la habilidad de hacer algo más que tocar las pelotas. Una organización spin-off, conocida como LulzSec, ha sido acusada de hackear y publicar información personal, creando efectos considerablemente más serios: cuentas de correo electrónico y contraseñas pertenecientes a personas conectadas a Sonny Pictures, y el Senado de Estados Unidos que se hizo público; incluso consiguieron bloquear durante un rato la página web de la CIA. Esto terminó con el arresto de diversos miembros destacados de LulzSec.

Aún así, esas tácticas, junto al existente "activismo en internet" han llevado a eventos globales como la Primavera Árabe, que fue solamente posible gracias al plan coordinado y anónimo entre un enorme número de personas con opiniones similares.

Así que podríamos equivocarnos al preguntar "¿Cuánto poder tiene Anonymous?" cuando lo que Anonymous representa es precisamente la naturaleza cambiante de la acción colectiva, la justicia vigilante, y la comunicación adoptada gracias a internet. Un poco como un grupo sibilino que intenta cargarse Matrix.