Amazon abre el primer supermercado del mundo sin cajas ni cajeros

El mundo del mañana está cada vez más cerca y Amazon parece decidido a liderarlo. Si en 2015 sorprendía a medio planeta con la apertura de su primera librería física en Seattle (Estados Unidos) — ahora ya tienen 13 Amazon Books en todo el país—, el gigante del comercio electrónico vuelva a la carga con un movimiento que parece sacado de un capítulo de Black Mirror: la creación del primer supermercado sin cajas, ni humanas ni de autoservicios. Aguardar tu turno al final de una larga y desesperante cola será ahora un funesto recuerdo destinado a desaparecer.

El sistema de esta nueva tienda, bautizada Amazon Go, es toda una revolución. Para entrar en la tienda, los compradores deben escanear la aplicación de Amazon Go para móviles. Los productos que vayan seleccionando se irán agregando a la factura gracias a los sensores ubicados en todos los estantes, que detectan el movimiento de los productos, también cuando son devueltos. Y una serie de cámaras montadas en el techo identifican a cada cliente, cargando la factura en su tarjeta de crédito asociada a Amazon en el momento que abandonan la tienda.

Aunque abrirá oficialmente y para todo el público a partir de hoy, esta primera Amazon Go, situada en Seattle, ha sido testada por el personal trabajador de la compañía a lo largo del pasado año. La intención de Amazon era abrirla antes, pero hubo problemas iniciales para identificar adecuadamente a los compradores con cuerpos similares a través de las cámaras y con los niños que cambiaban los productos de estante por diversión, de acuerdo con un experto de la empresa estadounidense.

No se sabe, sin embargo, si Amazon abrirá más tiendas Go a lo largo del planeta, aunque el director financiero de la compañía, Brian Olsavsky, dejó claro en octubre que la empresa creada por el emprenderor Jeff Bezos continuará creciendo: “Veremos más expansión, todavía es temprano por lo que esos planes se desarrollarán con el tiempo”. Mientras la gran mayoría de tiendas físicas tiemblan ante la potencia del comercio electrónico y asoman a la extinción, Amazon continúa su propagación física gracias a la integración de estrategias digitales en las mismas. Y es que el mundo, al fin y al cabo, pertenece a los visionarios.