¿Qué Es El Aforamiento? ¿Buen Uso O Abuso De Poder?

El aforamiento es una palabra que hemos empezado a escuchar con más fuerza en las últimos tiempos, sobre todo a raíz de la abdicación de Juan Carlos I. Pero, ¿qué es exactamente? Este proceso es una protección judicial o una barrera adicional que, por decirlo así, blinda a determinadas personas. El aforamiento se trata de una condición jurídica especial de la que se benefician los cargos más representativos y, en el caso de que se les quiera juzgar, el proceso se llevaría directamente al Tribunal Supremo, en lugar de a un tribunal de primera instancia. Es resumen, que procesar a los aforados es muy, pero que muy complicado, independientemente de cuál haya sido su delito.

Pero, ¿quién está aforado en España? En principio solamente los altos cargos de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, aunque como bien dice el dicho de "hecha la ley, hecha la trampa" o "el que reparte, se lleva la mejor parte", todos han querido chupar del bote para beneficiarse de este privilegio judicial. Los propios magistrados del Tribunal Supremo, el Defensor del Pueblo y hasta sus adjuntos, ciertos miembros de la Policía nacional y local... Estos son solo algunos de los ejemplos más llamativos, pero en total unas 10.000 personas disfrutan en España de la condición de aforamiento, de la cual una cuarta parte la conforman cargos políticos. ¿Y en el resto de Europa? Digamos que hay unos cuantos menos, pero vamos a hacerlo más gráfico con esta imagen.

¿Qué ocurre con esto? Estos privilegios explican claramente por qué los niveles de corrupción en España son tan elevados. Si quieres hacer algo malo y sabes que tienes vía libre, ¿por qué no hacerlo? Al fin y al cabo, nada te lo impide. Asimismo, contradice la igualdad de todos los ciudadanos porque no se procesa a cada uno del mismo modo.

Hasta ahora, ningún miembro de la Familia Real está aforado y, en el caso del Rey no se precisa aforamiento puesto que según la Constitución española, su figura «es inviolable y no está sujeta a responsabilidad». No obstante, entre los últimos planes del Gobierno está brindar un escudo protector más al antiguo Monarca, a la Reina y a la Princesa de Asturias.

La solución más justa para todos los ciudadanos sería una reforma referente al aforamiento en la Constitución. Aunque, como ya hemos dicho, a ver quién es el primer valiente que se anima a votar leyes que sean como lanzarse piedras a su propio tejado.

Crédito de la imagen: blogspot.com y cuantodanio.es