Cómo afectará la Inteligencia Artificial a nuestras vidas

Si tuviéramos que preguntarnos en qué momento la inteligencia artificial cambiará para siempre nuestra manera de vivir la respuesta sería: ayer. Cada mensaje que lees en tu móvil, la ruta GPS que realizas en coche para ir al trabajo o el oportuno anuncio de los auriculares que comprarás en la tienda el fin de semana. Todas esas acciones cotidianas de tu día a día fueron pensadas, analizadas y valoradas por una máquina antes que tú.

Asúmelo: millones de algoritmos deciden cada segundo tu vida diaria y, al parecer, la cosa solamente acaba de comenzar. “En los próximos años la inteligencia artificial producirá auténticas revoluciones a nuestro alrededor”, explica el ingeniero y director del Máster de Ciencia de Datos de la Universidad de Valencia, Emilio Soria. Estos son cuatro de los campos en los que la inteligencia artificial dejará su huella en los próximos años.

Redes sociales a prueba de odio

Hace apenas unas semanas, el fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció al mundo el desarrollo de nuevos algoritmos que permitirían a la mayor red social del planeta identificar factores de riesgo en las fotografías, mensajes y vídeos colgados por sus más de 1.860 millones usuarios. Al parecer, el 30% de la información —tus mensajes, tus fotos, etc.— que circula en Facebook está siendo analizado desde hace meses por un nuevo software en busca de amenazas.

“Estamos comenzando a explorar maneras de utilizar la inteligencia artificial para diferenciar mensajes o propaganda terrorista. De esta manera, podremos eliminar a cualquiera que intente utilizar nuestros servicios para reclutar nuevos miembros para alguna organización terrorista”, explicó Zuckerberg quien, acto seguido, aclaró que para alcanzar tal grado de prevención “la nueva inteligencia artificial deberá ser capaz de leer y entender noticias”.

“La gente corriente no puede alcanzar a imaginar el volumen de información que manejan grandes corporaciones como Google o Facebook”, recuerda el profesor Soria. En su opinión, el aumento de la influencia de la inteligencia artificial en el control de las comunicaciones podría afectar a nuestra intimidad: “No es que Google te esté espiando, sino que se interesa por los patrones y tendencias que te afectan para hacer negocios con ello. El problema son las regulaciones, los gobiernos no han sido capaces de ponerse las pilas con este tema”.

La ‘revolución’ de los vehículos autónomos

En su opinión, una de las grandes transformaciones de nuestro porvenir surgirá con la aparición y normalización de los coches autónomos como los desarrollados por marcas como Nissan, Mercedes-Benz, Bosch, BMW, Tesla o Waymo —filial de Google en el sector—. Algo que a este ritmo deberá ocurrir más o menos en el año 2030.

No obstante, uno de los argumentos más empleados por los escépticos de la inteligencia artificial es que estas máquinas podrían malinterpretar nuestras órdenes o incluso ser hackeados convirtiéndose en armas potenciales en nuestras ciudades. No en vano, un informe del Departamento de Vehículos Motorizados de California (Estados Unidos) detectó 2.578 fallos técnicos entre los vehículos autónomos de las nueve empresas que realizaron pruebas en carretera en 2016.

El smartphone, un doctor/psicólogo en tu bolsillo

Otra de las aplicaciones en las que la inteligencia podría cambiar nuestro estilo de vida es el área de las enfermedades y la autoayuda. Los científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), Mahammad Mahdi Ghassemi y Tuka AlHanai, desarrollaron recientemente una aplicación que permitirá a tu smartwatch controlar tu estado de ánimo a través de complejos algoritmos que interpretan parámetros como la frecuencia cardíaca, el tono de voz, la temperatura corporal o los movimientos de los brazos.

Esta tecnología será capaz de detectar los primeros síntomas de enfermedades tales como el Parkinson, el Alzheimer, el síndrome de Asperger o el autismo. Por su parte, el profesor Shwetak Patel, de la Universidad de Washington, ultima una aplicación para smartphone que podrá medir niveles como la densidad ósea, el número de células rojas en la sangre o deficiencias en los pulmones que indiquen la proximidad de un ataque de asma. Todo ello empleando la cámara, el flash y el micrófono de nuestro teléfono móvil.

El Internet de las Cosas, el mundo se conecta

El llamado ‘internet de las cosas’ es, según el profesor Soria, uno de los ejemplos más impactantes de la inteligencia artificial. “La incorporación de internet en nuestros electrodomésticos o en la misma ropa que llevas puesta supondrá un antes y un después en nuestra manera de entender el mundo”, asegura el especialista.

¿Te imaginas que tus zapatillas sean capaces de desarrollar un entrenamiento de running adaptado a tus necesidades físicas? ¿Tu nevera calculando las calorías que deberías consumir mañana para mantenerte en un peso correcto? ¿Te imaginas que sus decisiones se basan en tus comentarios al respecto en tus redes sociales? Pues todo ello podría ocurrir mucho antes de lo que imaginas.

Según el presidente de la compañía sueca Eriksson, Hans Vestberg, el sistema Radio Frequency Identification(RFID) permitirá que, en 2020, que entre 22.000 y 50.000 millones de dispositivos instalados en objetos de nuestro día a día se conectarán a internet de manera autónoma. “Si una persona se conecta a la red, le cambia la vida. Pero si todas las cosas y objetos se conectan, es el mundo el que cambia”, explicó el empresario durante una de sus conferencias en el Mobile World Congress 2016.

¿El mejor o el peor invento de la humanidad?

Está claro que la inteligencia artificial se convertirá en uno de los grandes aliados de la humanidad en los próximos años, sin embargo, los recelos en torno al cada vez mayor control de los algoritmos en nuestras vidas no paran de crecer. “¿Un cuchillo es bueno o malo? Pues depende de para qué lo uses”, concluye nuestro especialista quien a pesar de sus reticencias se muestra enormemente optimista en torno al desarrollo de la AI.

Probablemente, la frase que mejor podría resumir la encrucijada en la que se encuentra el ser humano del siglo XXI fue la que pronunció en 2016 el astrofísico Stephen Hawking: “La creación de una verdadera inteligencia artificial será la mejor o la peor de las cosas que jamás le pasó a la humanidad”. Y es que, no es porque un genio lo diga, pero ¿realmente somos conscientes de lo que está por venir?