5 errores que jamás deberías cometer en tu primer día de trabajo

Aprende a identificar y evitar estos errores en el primer día de trabajo o tendrás que combatir ciertas etiquetas durante mucho tiempo

Las primeras impresiones son muy importantes. Especialmente en un entorno tan exigente como el laboral, donde todo se examina con lupa. Y, aunque evidentemente hay muchas cosas que pueden salir regular, desde el medio especializado en negocios Business Insider hablan de cinco errores desastrosos que puedes cometer el primer día de curro y que pueden hacer que cargues con unas cuantas etiquetas negativas muy difíciles de sacarte de encima. No es que vayan a marcar tu trayectoria en la empresa de manera inevitable, pero harán que tengan una malísima primera impresión de ti. Y eso tienes que evitarlo.

¿Cómo? En primer lugar, y aunque sea el más repetido de los consejos, no llegando ni un minuto tarde. Tal y como explican desde este medio, "la impuntualidad deteriora la comunicación y el entendimiento, desemboca en un efecto dominó negativo sobre el desempeño de otros, genera mala imagen y pérdidas económicas y provoca una pérdida de la coordinación en numerosas tareas". Puede que para ti sea una cuestión menor porque sabes que no suele pasarte, pero ni tus compañerxs ni tus jefxs tienen esa certeza. Lo único que saben es que llevas un retraso de uno. Un pleno absoluto. Es un problema muy fácil de sortear.

Pero no lo es tanto mostrarse imperfecto. La tendencia natural en una situación así es querer parecer resolutivx y capaz en el máximo número de escenarios posibles. Y si verdaderamente lo eres, chapó por ti. Pero si no lo eres te haces un flaco favor. A fin de cuentas, esas cosas se notan. Y a la gente no le caen bien los fantasmas. En palabras de los expertos de Business Insider, "destina tus esfuerzos iniciales a escuchar, establecer prioridades y asentarte en la nueva rutina". Eso te permitirá aprender de verdad y acercarte al momento en que el verdaderamente, esta vez sí, controles los diferentes escenarios.

Junto a la impuntualidad y el sabelotodismo, otro error que nunca deberías cometer es criticar y criticar como si se acabara el mundo. Y no hablamos necesariamente de críticas a la nueva empresa, sino a todas esas en las que has trabajado. Al fin y al cabo, es habitual querer alabar los nuevos entornos poniéndolos por las nubes en comparación con los anteriores. Pero, "nadie te conoce todavía, y si de golpe y porrazo el primer día tienes críticas y malas palabras hacia tu anterior empresa o antiguos jefes y compañeros de trabajo, nadie confiará en ti, pues te percibirán como una persona quejica, chismosa y poco de fiar".

Para terminar, quedan dos errores contra los que debes blindarte. Por un lado, exhibir muestras de aburrimiento como bostezar o mirar el reloj constantemente. Tu cabeza tiene que estar ahí, concentradx y dispuestx. Y olvídate de estar mirando el móvil cada cinco minutos. Por otro lado, ir acorde al código de vestimenta de la empresa. Lo bueno es encontrar empresas donde te dejan vestirte como quieras, pero si no es así y se te ha dejado claro, has aceptado las condiciones, así que debes cumplir. "Y por supuesto cuida tu higiene. Unos ojos llenos de legañas o un pelo sucio son la peor carta de presentación". Dicho todo esto, lo importante es que tu nuevo trabajo te ilusione y cumplir con todos estos detalles te salga de manera natural.