Tiene Solo 29 Años Y Un Método Que Podrá Curar El Cáncer (Dentro De Muy Poco)

Ser joven puede ser una de las claves del éxito. El entusiasmo y la energía que desprendemos puede hacernos dueños de grandes cambios. Estos son los aspectos que sin duda han ayudado a Armon Sharei a recaudar 500 millones de dólares para acelerar el desarrollo de una técnica científica que, en un par de años, ya se podría estar probando en pacientes con cáncer.


Un error que se convirtió en acierto

Según la revista Scientific American, esta técnica es uno de los 10 descubrimientos hechos en 2014 y que podrían cambiar el mundo y salvar muchísimas vidas. Algo que el estudiante de ingeniería química Armon Sharei descubrió en 2008 (¡con 21 años!) por error mientras hacía experimentos para su doctorado en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Se trata de una nuevo método que utiliza una mini pistola para disparar a las membranas de las células y conseguir introducir agentes que hacen que las estas cambien su conducta. 


Las startups son la clave

Unos años después, en 2013, Sharei decidió tirarse a la piscina y darlo todo por su investigación y, junto a su amigo y compañero, Agustín López Márquez, también científico, montó su propia Startup: SQZ Biotech. Desde entonces, con la ayuda de sus mentores y asesoramiento jurídico, la revolucionaria idea de Sharei y López ha ganado más de 500.000 dólares en premios y ha conseguido millones de inversores. Gente que ha creído en él y en su proyecto, a pesar de su juventud y de no haber tenido nunca antes una empresa. "Yo creía en la ciencia y quería llevarlo muy lejos", dijo Sharei.


Los reyes de los concursos

Sharei y López Márquez ya tenían su Startup, pero todavía les faltaba mucho camino por recorrer. Decidieron, una vez más, apostar por su idea y darla a conocer al mundo. Así fue como descubrieron que la impulsora de nuevos proyectos MassChallenge organizaba varios concursos, en los que los científicos ganaron una oficina y 300.000 dólares para empezar a lo grande en Boston. 

Así SQZ Biotech tenía algo necesario para atraer inversores: dinero. En poco tiempo, consiguió que diferentes 'Business Angels' invirtieran hasta 1 millón de dólares, y gracias a becas de instituciones públicas reunieron 4 millones más.

Pero Sharei no está solo en su forma de impulsar el avance de la ciencia. La nueva cultura "lean startup" abre la veda a una financiación alternativa para este tipo de proyectos, llena de concursos científicos, oportunidades co-working y nacimientos de incubadoras. Haciéndolo, están allanando el camino hacia posibles inversores que antes tenían miedo de dejar su dinero en estas iniciativas que parecían largas y costosas de alcanzar. Lo que ahora temen es perder a estos científicos con tanto potencial y energía.


El contrato perfecto

Después de todo esto no había quién parase a Sharei y su colega, pero todavía había más. A finales del 2014 pasó algo que haría que la empresa consiguiera volar definitivamente. SQZ Biotech consiguió un acuerdo con una de las empresas líder en tratamientos contra el cáncer, F. Hoffmann-La Roche, por un valor de 500 millones de dólares. Este último empujón podría acelerar el desarrollo de la tecnología pionera que había descubierto Sharei en 2008 y muy pronto estará disponible para probarla ya en pacientes con cáncer.

Esta es, finalmente, otra historia de suerte. A Sharei y López Márquez todavía les queda mucho por hacer, pero este podría ser uno de los descubrimientos que - del mismo modo que la penicilina - provoquen grandes cambios en la medicina a nivel mundial. Y es que hay veces que el tiro te sale por la culata, y es lo mejor que te podría haber pasado.