Con Solo 16 Años Se Ha Suicidado Para Escapar Del Infierno En Que Se Había Convertido Su Vida

En Internet se cometen atrocidades y una de ellas es el ciberbullying. Britney Mazzoncini tenía 16 años y cuando cumpliera los 17 quería entrar en el cuerpo de policía de Escocia. Pero sus sueños terminaron en julio, cuando se suicidó para acabar con el infierno que vivía desde hacía años por culpa de energúmenos que no paraban de acosarla en Facebook. Murió de una sobredosis de pastillas para la ansiedad y, aunque la trasladaron rápido al hospital en Glasgow, no se pudo hacer nada para salvarla.

De hecho, había dejado de usar Facebook días antes de suicidarse y sus últimos mensajes que había colgado demostraban que ya no aguantaba más aquella situación.

Tras la tragedia, se creó una página de Facebook en su memoria para apoyar a la familia. Ahora, la policía investiga a los responsables de este ciberacoso.

Según la agencia estadounidense Centers for Disease Control and Prevention, 4.400 jóvenes se suicidan cada año por culpa del ciberbullying. Algunos de esos casos salen en los medios de comunicación y ayudan a concienciar de que el acoso sigue siendo un problema real y, pese a ello, cada vez más grave. El más reciente es el de Tovanna Holton, la chica de 15 años que decidió quitarse la vida después de que un 'amigo' publicase en las redes sociales una foto de ella desnuda. Desgraciadamente sigue habiendo muchos más, como el de Ryan Patrick Halligan, que se suicidó a los 13 años porque vivía en un infierno de insultos pero no era capaz de contárselo a sus padres o al colegio.

En febrero, Save the Children publicaba un estudio sobre el acoso escolar en España. Una de las conclusiones era que uno de cada 10 niños aseguraba haber sido acosado, un tercio admitía haber agredido físicamente a otro compañero y la mitad haber insultado. Estos datos son muy graves, pero puede que el acoso en las redes lo sea todavía más. Porque, en Internet, los cobardes no tienen que insultar a la cara, lo hacen a través de una pantalla de ordenador.

Los acosados no pueden permitirse descansar del temor cuando llegan a casa o cualquier otra parte lejos del entorno de sus acosadores. Esto puede tener unas consecuencias devastadoras y llevar a la víctima hasta "la depresión, el abandono escolar, el miedo a acudir a la escuela y, lo que es peor, el suicidio", como explica la investigación de Save the Children.

Sobre el ciberbullying en concreto, el estudio revela que "uno de cada tres niños y niñas ha sido insultado por internet o móvil" y que las chicas lo sufren más que los chicos, además de que también participan menos como agresoras.