Los terrores que esconde esa manicura perfecta que te dura tres semanas

Los locales de uñas están abriendo en todos lados pero el brilli-brilli oculta unos productos agresivos y los dermatólogos están empezando a alertar de su peligro

Las uñas han llegado para quedarse. Cuando Rosalía aparece en alguna foto sin la manicura hecha hasta parece que tiene las manos más pequeñas de lo que pensábamos y lo de las famosas ya parece una carrera por ver quién las tiene más grandes. Aute Cuture fue exagerado y los memes lo demuestran. Pero no es brilli-brilli todo lo que reluce en la manicura. Los productos que se utilizan para hacer las uñas permanentes y semipermanentes son muy agresivos, algunos no están hechos para estar en contacto con la piel y pueden llegar a provocar alergias que en el futuro te impidan recibir algunos tratamientos médicos.

Tres mujeres periodistas se preguntaron qué hay detrás del boom de las uñas en España y acaban de publicar Manicura Envenenada, su trabajo final del Máster. Sus conclusiones son, por lo menos, para pensárselo: alergias irreversibles y enfermedades respiratorias, poca regulación al respecto y mucho desconocimiento. En España, según la investigación, se han registrado 101 casos de dermatitis alérgica en un año. Las más afectadas (siete de cada diez) son las propias manicuristas.

Como Yolanda Rodríguez. Un día, después de haber notado durante mucho tiempo cómo la piel de los dedos le picaba y se le había empezado a pelar, se le cayó una uña. Las fotos de sus manos, y las de todas las demás mujeres que mandaron pruebas para la investigación, son aterradoras. Como si los dedos se estuvieran carcomiendo por un material corrosivo. El dermatólogo le confirmó que era por culpa de los esmaltes, que no ha podido volver a tocar.

Los acrilatos y metacrilatos que llevan los esmaltes para fijarse a la uña son unos derivados del petróleo que, mientras se secan (de forma acelerada por las máquinas de luz ultravioleta) son tóxicos para la piel. De hecho, según Manicura Envenenada, sus productores advierten de sus peligros si entran en contacto con la piel, pero la Unión Europea y el Ministerio de Sanidad los toleran en la industria cosmética porque no consideran demostrados sus efectos nocivos.

La dermatitis alérgica que provoca era una enfermedad que hasta ahora padecían solo obreros que estaban en contacto con la fibra de vidrio, personal de las imprentas o dentistas. Para desarrollarla, necesitas tener predisposición genética y no hay un patrón claro sobre cuándo empieza a manifestarse: con un solo contacto se puede llegar a desarrollar la alergia, pero también pueden pasar años hasta que notes sus efectos. Las consecuencias de las "uñas siempre perfectas" se estudian cada vez en más países.

Las autoras de la investigación entrevistaron a ocho mujeres afectadas por las manicuras y cada una tiene una historia aterradora que se puede leer en la página web, donde también dan información detallada de la composición de los esmaltes, las políticas públicas relacionadas con la industria cosmética y los efectos de estas manicuras. Su conclusión, por ahora, es tomar precauciones y saber que hacerse las uñas también puede tener sus peligros.