El Síndrome Del 'Boreout' O De Cuando Rascarse Las Pelotas En El Curro No Mola Tanto

Los hay que hasta se pavonean. "No, yo es que en el trabajo no hago nada, me rasco los cojones a dos manos". Y, visto así, puede parecer hasta divertido que te paguen por no hacer nada, pero hay otras personas que no lo viven tan bien. Porque cuando ya le has dado ocho vueltas a facebook, a la prensa online, a los virales de youtube e incluso a algún capítulo de serie, todavía miras el reloj y te faltan horas para marcharte a casa. Sentirse infravalorado y estar aburrido en el trabajo recibe el nombre de bore out y puede tener consecuencias mucho más graves de lo que a priori parece.

Es un síndrome que se ha vuelto más conocido desde que los suizos Philippe Rothlin y Peter R. Werder publicaron en 2007 El nuevo síndrome laboral Boreout: Recupera la motivación, y puede conducir a la ansiedad y la depresión. A veces también se nota físicamente, trayendo cansancio, dolor de estómago o de cabeza.


Si te aburres, dilo

Estar quemado en el trabajo se ha vuelto bastante típico, las personas se vuelven 'workoholicas' y ya casi es imposible quedar a tomar algo con ellas porque parece que vivan en la oficina. Cuando esto llega al extremo, surge el síndrome cada vez más común que se llama burn out, y que se traduce en una depresión relacionada con el ámbito laboral. Pero la mala gestión del trabajo por exceso queda hasta bien, como explican Rothlin y Werder en su libro: “el estrés […] tiene, como tema de conversación, un valor más elevado que, por ejemplo, el aburrimiento”.

Decir que te aburres infinitamente, que no te dan casi tareas o que las que tienes que hacer no te motivan nada, que nunca son un reto, que están muy por debajo de tus capacidades y que no parece que con el tiempo la situación vaya a mejorar, eso es más complicado. La respuesta de mucha gente es que eres un vago o que no tienes paciencia, que no puedes esperar encontrar el trabajo de tu vida a la primera, ni a la segunda, que hace falta comer mucha mierda antes de conseguir lo que quieres. Pero, ¿es así? ¿Cuánto se supone que tenemos que aguantar porque es ‘normal’ y cuándo hay que decir basta?

La situación perfecta es “que la empresa se comprometa a ofrecerte una evolución y un crecimiento profesional. Que una persona entre y, de acuerdo con su cualificación, se le vayan encargando progresivamente tareas cada vez más complejas en la medida en que va creciendo profesionalmente. Es la mejor manera de que uno vaya evolucionando y que la empresa vaya sacando más provecho del talento que ha fichado”, como explica Juliana Vilert, vicepresidenta del Patronato de la Fundación Factor Humà, que se dedica a mejorar la gestión de las personas en las organizaciones.

Si te estancas, si no te sientes valorado y la desmotivación no hace más que aumentar, habla con tu responsable, la comunicación en el trabajo es fundamental.


Hay que tener claro lo que se busca

Con la crisis, las expectativas laborales han bajado muchísimo. Ahora salimos atiborrados de títulos, algunos con más de una carrera o con carrera y máster, pero cuando buscamos trabajo todos solemos bajar el listón porque no tenemos experiencia. Es normal, pero hay que saber hasta dónde bajar el listón. Como dice Vilert, “antes de aceptar un trabajo es muy importante reflexionar bien sobre si es lo que queremos hacer realmente”.

También es básico que, al hacer una entrevista de trabajo, tanto el entrevistado como el entrevistador lo dejen todo bien claro para que luego no haya problemas y todo el mundo esté a gusto. Hay que saber bien en qué consistirá nuestro día a día si nos contratan, y la empresa tiene que saber exactamente cuáles son nuestras características, trayectoria y qué buscamos, nada de faroleos.

Silvia Casañas, del departamento de recursos humanos de una multinacional de ropa, cuenta que ellos lo que intentan es “mirando el currículum de la persona y lo que ha hecho, poder ofrecerle un puesto acorde con sus características. Porque dándole unas tareas "inferiores" a lo que se merece esa persona, lo que conseguiremos es que no esté motivada y para nosotros es importante que no nos deje antes de tiempo.”

La Organización Mundial de la Salud define salud como "estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Hay que intentar mantener un equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida para tener una buena salud y si somos infelices en el trabajo, el equilibrio se rompe.

Crédito de la imagen: Ophélie Rondeau