Estas son las razones por las que a veces tienes mal olor y cómo evitarlo

Sobre la frente, entre los dedos de la mano, inundando nuestros sobacos y hasta en las ingles. Las glándulas sudoríparas nos pueden hacer la vida imposible, pero, en realidad, las necesitamos: con la evaporación del sudor controlan nuestra temperatura corporal interna. Así que sin ellas te daría ‘un chungo’ cuando, por ejemplo, haces ejercicio. No obstante, lo que es el sudor no tiene por qué oler mal, sino que son las bacterias de la piel las que lo descomponen y le dan un olor más o menos fuerte. Oler a sudor después de hacer deporte es normal, pero si últimamente te ‘canta el ala’ más de lo habitual, hay varios factores que pueden estar influyéndote.Resultado de imagen de smelly guy gif

Cambios en la alimentación

Si eres lo que comes, sudas lo que eres. El ajo, el curry y otras especias (alerta, amantes del picante) desprenden gases con sulfuro cuando tu cuerpo los descompone, cuenta en una entrevista para Reader´s Digest la dermatóloga, Marie Jhin. Y eso, como puedes imaginar, hace que el sudor te huela peor. Los productos ultraprocesados, el azúcar refinado o la cafeína tampoco ayudan. Pero también hay alimentos relativamente saludables que a algunas personas les cuesta procesar, como los huevos, el pescado o las legumbres.

Puede que también huelas peor si te faltan algunas sustancias como el magnesio o zinc, y si estás haciendo una dieta baja en hidratos, tienes que saber que la comida rica en proteína requiere una descomposición metabólica activa, y aumenta la posibilidad de oler mal. El estreñimiento también influye: si hace días que no consigues defecar, puede que las toxinas del sistema digestivo salgan por los poros.

Alguna prenda nueva

Según la revista Science la mayoría de tejidos sintéticos como el poliéster repelen el sudor y lo retienen en tu piel, así que te harán oler peor. De hecho, este material multiplica las bacterias que ‘apestan’ el sudor. En cambio, las fibras naturales como el algodón, el lino o la lana, absorben la transpiración y permiten que se evapore. Ojo, la seda puede ser natural, pero tiene un efecto similar al poliéster.

Farras memorables

El cuerpo trata el alcohol como el tóxico que es, así que intenta eliminarlo lo más rápido posible a través de la orina. Pero si bebes más de lo que tu hígado puede procesar, tu sistema encuentra otras formas de expulsarlo, como el sudor. Así que además de darte una buena resaca, el alcohol en exceso puede acabar haciéndote 'efecto mofeta'.

Arnelas

Estrés

Las glándulas ecrinas cubren la mayor parte de nuestro cuerpo, y son las que habitualmente desprenden el sudor. Pero según la Sociedad International de la Hiperhidrosis, los cambios hormonales, la ansiedad o el estrés emocional activan las glándulas apocrinas, que tenemos en las axilas y las ingles. Estas glándulas transfieren el sudor al folículo del pelo antes de que salga a la superfície de la piel, y eso hace que te huela distinto (peor). Una vez más, el estrés es el gran culpable de nuestros problemas.

¿Y qué hago?

Tiene mucho sentido que la gran mayoría de problemas de salud mejoren evitando el estrés, manteniendo una dieta variada y controlando el consumo de sustancias tóxicas (en este caso, el alcohol). Pero si lo ves utópico, prueba a beberte un vaso de agua entre copa y copa cuando salgas de fiesta, por ejemplo. Beber más agua, en general, también te ayudará a reducir el mal olor que pueden causar ciertos tipo de comida o las especias.

hueles peor

Algunos desodorantes no cumplen bien su función, así que puedes probar con algunos remedios naturales o pedirle a un farmacéutico que te recomiende un desodorante clínico potente. Aunque parezca evidente, ducharte cada día con un jabón adecuado para tu piel es importante. No olvides tampoco que usar siempre ropa limpia disminuye el número de bacterias disponibles para descomponer el sudor. Así lo dijo a Womens Health la dermatóloga Lauren Ploch, pero también te lo ha dicho tu madre toda la vida.

Finalmente, hay que tener en cuenta que algunos tipos de medicación (como la morfina, los medicamentos contra la fiebre o algunos antidepresivos) también te hacen sudar más. En el peor de los casos, puede que tengas hiperhidrosis, una enfermedad que causa excesiva sudoración. Si nada de lo anterior te funciona y el mal olor continúa, recuerda que cada persona es un mundo y quizás será mejor que vayas a un dermatólogo para que te aconseje algo más específico.