Si quieres ser feliz, pasa más tiempo en la naturaleza

La felicidad, ese ansiado estado con el que todos soñamos. Son muchas las recetas para lograr alcanzar ese nirvana, puede que lo tengas todo para conseguirlo, o puede que aún te falte algo muy sencillo, tan sencillo como abandonar el sillón en el que estás sentado y salir a que te de el aire.

Muchos de nosotros pasamos muchas horas delante del ordenador y cuando lo dejamos, apostamos por la pantalla del teléfono o de la televisión para pasar nuestro tiempo libre. Y todo tiene algo en común: son actividades que realizamos en interior, que hacen aparecer ese ‘moreno flexo’ que no favorece demasiado. Acabar con él y, de paso, aumentar nuestra felicidad tiene un camino fácil: la naturaleza.

Esta es la tesis de la periodista Florence Williams, que describe en su libro The Nature Fix: Why Nature Makes Us Happier, Healthier and More Creative. Y la ciencia la apoya. Tranquilo, no es necesario hacerse ermitaño e irse a vivir a las montañas, basta con salir a respirar el aire libre y despejar la mente, entre otras razones. Y seguir los consejos de escritores, artistas, filósofos y hasta empresarios de todos los tiempos, desde Beethoven a Nikola Tesla, que sugieren que pasar más tiempo en el campo tiene efectos muy beneficiosos para la salud, física y mental.


  1. Mejora tu memoria a corto plazo

El estrés del día a día y el ritmo vertiginoso de las grandes ciudades hace que muchas veces nos olvidamos de los pequeños detalles o simplemente seamos incapaces de concentrarnos. Salir a pasear entre árboles puede mejorar nuestro rendimiento, incluso más que si lo haces entre edificios. Será el aire puro o el hecho de tener que concentrarte en mirar por dónde pisas, pero tu memoria mejorará.


  1. Te conocerás mejor

Perderse en la naturaleza puede ponerte a prueba. Reconócelo, puedes recorrerte cualquier ciudad con la ayuda de Google Maps y sabes desenvolverte perfectamente en el metro de cualquier ciudad, pero sin las herramientas que ofrece la vida en la ciudad, se ponen a prueba nuestras capacidades. Y pueden darse situaciones ‘difíciles’ -¿Cuál es el camino que hay que coger? ¿Cuánto queda para llegar a la cima de la montaña que vamos a subir? ¿Cuánta agua queda?-.

En esos momentos, aprendes a conocerte, a saber cuál es tu tolerancia a los cambios, tu capacidad para resolver conflictos y para enfrentarte a nuevas experiencias –en la naturaleza, ningún camino es igual dos veces-, entre otras.


  1. Crea relaciones estrechas

Pero, además de conocerte a ti mismo, la naturaleza es un lugar ideal para estrechar relaciones. No solo porque las decisiones haya que tomarlas entre todos los que estéis, si es que has decidido pasear acompañado, sino también porque se generan momentos de complicidad y experiencias comunes que nunca se olvidarán. Y, si el paseo es largo, hay mucho tiempo para tener conversaciones, y la visión de un atardecer invita a que éstas sean profundas.


  1. Rebaja tu estrés

Será por el sonido de los pajaritos, por la visión de colores más allá del gris del cemento y el rojo del ladrillo, pero lo cierto es que tan sólo poner un pie fuera del asfalto, nuestro cuerpo nota el cambio, y se relaja. Según un estudio de la Instituto de la Salud de Estados Unidos, tras pasear dos días por un bosque, el nivel de cortisol (una hormona que se usa para medir el estrés) bajaba.

Por mucho que sorprenda, no es necesario ni siquiera salir a pasear para relajarse, tener vistas a la naturaleza reduce el estrés y produce mayor satisfacción en el trabajo.


  1. Solución contra el cansancio

La fatiga mental, que lleva a creernos que nuestro cuerpo no puede más, es más común de lo que nos creemos. Seguramente, la habrás sentido en más de una ocasión. Y tiene fácil solución: sal a pasear al campo. Es una manera de recargar de nuevo nuestra mente. Y no solo por la belleza de los paisajes, ya que ésta pueda generar sentimientos de miedo, lo que es una forma de activarse rápidamente.


  1. Mejora tu humor

Despertarse con mal pie o tener un humor de perros puede tener una solución muy sencilla. Cambia radicalmente de ambiente, apuesta por el verde de la naturaleza para romper con tu rutina diaria y verás como notas los efectos en tu estado de ánimo. Eso sí, las sensaciones no serán eternas, tendrás que repetirlo más a menudo para que seas capaz de lograr un nuevo volver a esa sensación de bienestar y buen ‘rollo’ que has logrado.