Estas son las pirámides nutricionales de los países más sanos del mundo

¿Cuántas veces has oído eso de que ‘somos lo que comemos’? A ver, la verdad es que no es una frase con demasiada validez científica a pesar de que se ha repetido hasta la saciedad y de que su autor, el filósofo alemán Ludwig Feuerbach, la formulase como una defensa de los placeres del buen comer. El hecho es que, sea como sea, ha flotado hasta nuestros días como una invitación a seguir una dieta sana.

No obstante, y a diferencia de lo que ocurría en el s.XIX, el sentido que le damos ahora a la frase da bastante en el clavo. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) nos lo remarca cuando apuntó en unos de sus informes, que una alimentación sana no solo protege contra la malnutrición –cosa bastante evidente-, sino también contra enfermedades como la diabetes, los infartos, los ictus o el cáncer.

Ya, pero ¿qué es una dieta sana?

Así que, pongamos que decides ponerte a ello y seguir las recomendaciones para seguir una dieta sana y equilibrada. Te mentalizas y haces lo que haría cualquier persona sensata: buscarlo en Google. Y lo que encuentras es el caos. Cientos de páginas que se creen cualificadas para darte consejos pero que se contradicen con otras doscientas que priorizan otros alimentos con argumentos que dicen exactamente lo contrario.

Está bien, es para desesperarse pero que no cunda el pánico. Resulta que el Ministerio de Sanidad del gobierno ha desarrollado una guía dietética en forma de pirámide nutricional. Un esquema básico que indica la preferencia de unos alimentos sobre otros a la hora de seguir una dieta sana. Perfecto. El único problema es... ¿el Ministerio de Sanidad de qué gobierno?

Pues según el área de Alimentación y Agricultura de la ONU, más de 100 países han desarrollado sus propias guías dietéticas —dietary guidelines, les llaman—. Esta es, por ejemplo, la pirámide nutricional de España, publicada en 2008 por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición:

La estructura es sencilla: recomiendan comer varias veces al día alimentos provenientes de vegetales, algunas veces a la semana productos animales y solo ocasionalmente –por no decir casi nunca- procesados y bollería. Aun así, demos un paso más. Vamos a explorar las pirámides nutricionales de los países más sanos del mundo.

Así se come en los cinco países más sanos de la Tierra

La guía que tomaremos de referencia para identificar el top cinco es el Global Health Index elaborado por Bloomberg. Tras examinar los datos de hasta 163 países, los investigadores de esta compañía llegaron a la siguiente conclusión.

Australia

En lugar de una pirámide, los australianos optan por un plato en el que dividen los alimentos en cinco grupos, cada uno con un tamaño acorde al porcentaje diario recomendado: cereales, verduras y legumbres, fruta, carne y pescado y, por último, lácteos. Además, mucha agua y muy poca sal, azúcares añadidos o alcohol.

Japón

En este vamos a hacer un poco de trampa, porque el cuarto puesto en el ránking de Bloomberg lo ocupa Singapur, pero no nos consta que su gobierno haya lanzado una guía nutricional equiparable al resto. Por eso, utilizaremos la pirámide de otro país asiático que se encuentra, además, en séptimo lugar en la lista: Japón.

Aunque sí que es una cierta pirámide, el modelo japonés está invertido, en forma de peonza. Un hombrecillo corriendo la hace girar y recuerda al lector la importancia de la actividad física. Bien jugado. En lo puramente alimentario, se decantan por dar la máxima importancia al arroz y los cereales, seguidos por la verdura y el tándem carne/pescado. La fruta, curiosamente, se va a un último puesto empatada con los lácteos.

Suiza

En el país de los Alpes sí se inclinan por la clásica pirámide alimentaria. La guía elaborada por Suiza se fundamenta sólidamente en las bebidas no azucaradas y va subiendo niveles: vegetales, cereales, carnes, grasas animales y procesados. Un clásico que nunca falla.

Islandia

Islandia vuelve a huir de la pirámide y presenta un círculo. En el centro se halla el agua y alrededor, en seis partes iguales, los diferentes tipos de alimentos. Lo que más llama la atención es esta equidad en el reparto, una forma de enfatizar la importancia de comer de todo y, atención a los vértices, de hacer ejercicio de forma regular. Aun así, resulta significativo que los fragmentos reservados a los cereales y a las verduras están considerablemente más poblados que aquellos reservados a las grasas.

Italia

En efecto, el primer puesto es para nuestros vecinos mediterráneos cuyo gobierno –como el de Singapur- no ha elaborado una guía oficial. No obstante, la Universidad de Roma sí ha hecho ese trabajo y podemos ver en esta pirámide tridimensional que conceden la importancia fundamental a beber agua —que aparece en todos los niveles de la pirámide—, mantenerse activo y comer fruta y verdura. Aunque dejando, eso sí, espacio para la pasta.

En conclusión, ¿cómo puedo comer sano?

Tras explorar las dietas de los países más sanos del globo, resulta que todos coinciden en lo esencial: beber mucha agua, hacer ejercicio regularmente, dar prioridad a la verdura y la fruta —cinco veces al día es lo recomendado en casi todos los casos— y no acudir a los azúcares añadidos y procesados industriales más que en contadas ocasiones. Genial la teoría, ahora lo único que queda es pasar a la práctica.