Pasarte con la sal en las comidas es tan malo como abusar del azúcar

El consumo abusivo de sal en las comidas mata cada año a más de 4 millones de personas

Tanto las organizaciones sanitarias como los medios de comunicación han dedicado una enorme cantidad de artículos al azúcar, hoy convertido en el Satán de las cocinas. Y no es para menos: los efectos de los niveles elevados de azúcar en sangre son devastadores a largo plazo. Pero, como aseguran en un artículo para The Conversation las profesoras de nutrición Ana Belén Ropero y Marta Beltrá y el profesor de medicina Fernando Borrás, no es la única sustancia blanca con la que deberíamos tener cuidado en la cocina. La sal también puede ser muy peligrosa y, al contrario de lo que ocurre con el azúcar, hay menos concienciación.

Porque a pesar de los riesgos que conllevan las dietas muy ricas en sal, estas pequeñas perlitas blancas no se han visto sometidas a la misma demonización que el azúcar. Y bien lo merecen. Según estos especialistas, el consumo abusivo de sal es responsable de nada más y nada menos que 4 millones de muertes anuales en todo el mundo. Y no creas que tú, particularmente tú, lo estás haciendo mejor. Quizá, si sueles tener un cuidado especial con esto, sí, pero la mayoría de las personas consume "casi el doble de la cantidad de sal recomendada saludable" por las organizaciones sanitarias. Es muy posible que te estés envenenando poco a poco.

Y la culpa es del sodio. Sí, como ser humano, necesitas consumir sodio diariamente, ya que este mineral cumple funciones indispensables en nuestro organismo como retener el agua o participar en la conducción eléctrica de las células nerviosas y en la actividad de las neuronas. Son iones de sodio no hay paraíso, tal como cuentan desde el blog de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya. Pero la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud es de cinco gramos diarios como máximo. Por encima de esas cantidades simplemente nos estamos colando. Y no es para tomárselo a broma.

"Un consumo excesivo de sodio está relacionado con hipertensión arterial, enfermedad coronaria, infarto y cáncer de estómago. Además, afecta negativamente a los riñones, la piel, el cerebro y los huesos", apuntan lxs autorxs del artículo, todos ellos pertenecientes a la Universidad Miguel Hernández de Elche. El problema es que "alrededor del 75% de la sal de nuestra dieta proviene de los alimentos procesados", puesto que las marcas, aún conocedoras de los efectos nocivos de la sal, la añaden a cascoporro para que se te caiga la baba con sus productos, tal y como ocurre con el azúcar. Y cuesta mucho decirles "hasta siempre".

Pero conviene hacerlo. Primero, porque los productos procesados suelen dejar mucho que desear, tanto por la sal como por el azúcar y las grasas saturadas y trans. Y, segundo, porque es una manera de exigir que las marcas comiencen a aflojar con la sal. Además, estxs especialistxs ofrecen otros consejos para protegerse de las consecuencias del exceso de sodio en la salud: "aumentar el consumo de alimentos frescos, lavar las conservas vegetales y legumbres antes de consumirlas, reducir el consumo de salsas, sustituir la sal por las especias y hacer desaparecer el salero de nuestra mesa". Tu yo futuro te lo agradecerá.