Nace finalmente la vacuna contra el sobrepeso

Sadenxa imita a la hormona GLP1, responsable de la sensación de saciedad

La gordofobia es real. La hipocresía generalizada queda patente cuando se critica un anuncio en el que aparece una modelo curvy porque supuestamente promueve un problema de salud pero no se dice nada sobre todos esos anuncios que promueven el consumo de alcohol, las apuestas deportivas y un sinfín de conductas negativas más. Se presta una atención especial al sobrepeso. Es una realidad. Pero también lo es que el sobrepeso tiene impacto más allá de la estética. En concreto, y según la OMS, un incremento del riesgo de padecer varias enfermedades no transmisibles. Precisamente por eso acaba de nacer la primera vacuna para combatirla.

De qué vacuna hablamos

Su nombre es Saxenda y, tras ser aprobada por el servicio nacional de salud británico, el NHS, ya está disponible en tiendas y farmacias de todo el país. Por supuesto, no es una vacuna curativa milagrosa: no vas a ponértela y adelgazar inmediatamente en cuestión de minutos. No estamos en el universo de Harry Potter. Lo que sí logra esta vacuna es suprimir el apetito. Más específicamente, a través de la imitación de la hormona GLP1, "que es la hormona que se libera después de comer para hacerte saber que estás satisfecho", aseguran desde el medio británico Independent. En otras palabras: la vacuna te hace sentir saciadx y dejas de comer.

Aunque los efectos son moderados. Según este mismo medio, "los pacientes a quienes se les aplique la inyección deben esperar una pérdida de alrededor del cinco por ciento de su peso corporal en los primeros meses" de tratamiento. Y quizás pueda parecer poca cosa, pero es un porcentaje muy valioso para las personas que encuentran verdaderamente difícil dejar de comer. Al fin y al cabo, tras el sobrepeso y la obesidad se esconden a veces problemáticas genéticas, fisiológicas y psicológicas muy complejas. Cualquier empujón ayuda. Puede marcar la diferencia en la vida de millones de personas. Es un descubrimiento revolucionario.

Una ayuda adicional

Además, la idea de los fabricantes no es convertir Liraglutide, como también es conocida Saxenda, en una solución definitiva y aislada. Por el contrario, "está diseñada para combinarse con un plan de alimentación bajo en grasas y con actividad moderada". La persistencia y el esfuerzo siguen siendo necesarios para abandonar un estilo de vida ciertamente perjudicial, pero habrá una ayudita adicional. Y hay otra buena noticia: pueden conseguirse sin receta médica, siempre que se cumplan ciertos requisitos básicos, "incluido tener un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más". Saxenda es para quienes realmente lo necesitan.

Eso sí, y siempre según datos de Independent, "no se recomienda si estás embarazada o amamantando o si tienes ciertos padecimientos de salud como problemas hepáticos o renales". En esos casos habrá que esperar o, como mínimo, consultar con un especialista médico. En cuanto a los efectos secundarios comunes, están las náuseas, el cansancio, el estreñimiento y los niveles bajos de azúcar en sangre, que podrían hacerte sentir con menos energía y vitalidad. De todas formas, se plantea como un tratamiento con final, no un modo de vida sostenible en el tiempo. Quién sabe si en el futuro se extenderá a otros países.