Cómo un libro erótico puede cambiarte la vida y el sexo

El motivo de por qué es tan importante leer libros eróticos que nos exciten y nos estimulen de cero a cien sin importar las normas

“Qué poco necesitamos para excitarnos. ¡Para ser felices! Una palabra amable, una caricia, un beso…”. Ponerse a tono es una cosa tan personal que nadie, más que tú, es capaz de adivinar qué es eso que te vuelve locx si no lo dices. La sexualidad es una caja llena de juegos, de experiencias pasadas, de descubrimientos que un día hicimos al ver una película que, sin ser necesariamente porno, ya nos sugería ciertos deseos o aspiraciones. Pero la sexualidad es también todo eso que no se dice, lo que está fuera de la norma. Una selección de prácticas lejos de lo cis, lo hetero, lo absolutamente normativo. Algunxs consideran opresor ese sistema del “pim pam pum” centrado en la penetración. Y no andan mal encaminadxs, porque, ponerse a tono no es solo llegar al acto y consumarlo.

No. Fuera, lejos del mete-saca de la industria del porno, hay todo un abanico de experiencias que nos invitan a explorar nuestra sexualidad desde otro lugar. Lo que a ti te puede parecer raro, a priori, no es más que un pequeño fetiche lleno de curiosidad, de ganas de querer disfrutar plenamente de lo que equivocádamente llamaron “el fruto prohibido”.

Pero no hay nada de malo en que un día encuentres placer en otros cuerpos, o en que entres en una especie de laberinto lleno de plantas donde la gente folla con desconocidxs (siempre desde el consentimiento), porque es justo esto lo que sucede en uno de los relatos que este año recoge ‘Fora de Norma’: un libro de historias radicalmente feministas y eróticas.

Y a ti, ¿qué te pone a tono?

“El erotismo también es oír un audio de buenas noches”, “Solo me ponen caliente las cosas que no existen”, “No me gustan los orgasmos y ya. Necesito amor”, “Nunca me habría imaginado tener un fetiche por las medias de rejilla, pero… nunca es tarde para descubrir fetiches”. Dicen algunas de las voces de ‘Fora de Norma’ mientras descubren qué les pone realmente cachondxs.

Lo que este texto hace, como mucho otros de la misma temática, es ayudarnos a educar lo que podríamos llamar el cerebro erótico. Esa parte sexual que todxs llevamos dentro y que, si no se entrena, puede acabar enredada en las mismas fantasías, muchas de ellas propias del cine o el porno más mainstream.

“Qué aburrimiento repetir una y otra vez este esquema tan rudimentario. O sea que me parece maravilloso que, por fin, tengamos lecturas que nos permitan romper con este patrón de preliminares y follar, y que además pongan el foco en la diversidad del juego sexual y en la diversidad de las personas que juegan”, comenta la psicóloga y sexóloga Elena Crespi en el prólogo del libro.

Literatura excitante

De hecho, te diré más, la literatura es mil veces más excitante que cualquier película en la que se muestra mucho, pero se sugiere poco. Con las lecturas eróticas, “podemos dar rienda suelta a nuestra propia interpretación, recrear las escenas en nuestro cerebro como queramos, y eso tiene un componente erotizante mucho mayor, que consigue que nos excitemos, incluso lubricando o teniendo una erección”, explica Lisbeth Meré, sexóloga del Instituto Sexológico Murciano (ISM) de España en una artículo para Europa FM.

Es decir, que no solo nos ponemos a tono leyendo, sino que son ideas y escenarios que, luego, podemos rescatar para excitarnos todavía más. ‘Fora de norma’ hace eso. Llevarnos a una biblioteca donde dos tías tienen sexo mientras leen a Safo o follar en una playa con una persona que luego desaparece. Cada cual con su interés y su fetiche.

Porque si algo aspira a ser la literatura erótica de este libro, a diferencia de otros superventas centrados en prácticas sexuales de librillo, es a convertirse en un gran ventanal donde casi todo tiene cabida. Desde el sexo anal, hasta el onanismo o el género no binario. Personajes con los que podemos sentirnxs identificados o no, pero que exploran a su manera múltiples facetas de nuestra sexualidad.

Beneficios de leer libros eróticos

Pero, ¿por qué nos hace bien leer cosas eróticas y feministas? Según lxs especialistas en psicología y sexología, estas lecturas no solo nos desinhiben, sino que nos educan la mirada y, sobre todo, el deseo. ¿El resultado? Una libido disparada, que pasa de cero a cien en cuestión de segundos.

Por ejemplo, después de leer una escenita sexual con satisfyer incluido y, si eres de las que todavía no tiene uno, ya te digo que no tardas ni un minuto en comprártelo para sentirte igual de caliente que la prota, cuya ambición es masturbarse mientras mantiene una conversación telefónica de lo más erótica. El relato en cuestión se llama 'Prefijo 0049', pero nosotrxs no podemos dejar pensar en cómo la protagonista no necesita recurrir al modelo coitocentrista para disfrutar de lo lindo. Al contrario, le vale con una conversación erótica, un satisfyer y, (aquí viene un pequeño spoiler) un sorprendente culilingus de su marido que, "por primera vez tiene expresión en la cara y no es de patata hervida". ¡Reto conseguido!

En definitiva, y por favor: no caigas en el aburrimiento, no en el sexo. Antes de que eso ocurra, dale rienda suelta a tu cerebro erótico y ponte a recrear, dónde tu quieras, esa escenita erótica que nadie puede quitarte ya de la cabeza. Y si es en una biblioteca, o en una oficina, o si prefieres en casa o con otros cuerpos y otras normas, está bien. Hay que probar y eso solo nos lo permiten las cosas "guarras", las "salvajes". Ahora quítale las comillas, porque no te harán falta.