Investigan estas setas mágicas que curan la depresión más rápido que un medicamento

Todo el mundo ha oído hablar de ellas y, por supuesto, muchos las han probado. Se han dejado conquistar por las anécdotas que se oyen aquí y allá. La de que uno se fue a Ámsterdam y vivió una experiencia increíble, la de que otro las consiguió por unos contactos y tuvo un viaje psicodélico. Las setas alucinógenas son una potente droga cuyos efectos pueden variar en función de la dosis ingerida, provocando distorsión en las percepciones, alucinaciones o, incluso, desconexión de la realidad.

Su principal compuesto, la psilocibina, hace aumentar el nivel de setononina, trayendo consigo que aquel que las consuma mejore su estado de ánimo por un tiempo. De ahí que el documental A New Understanding: The Science of Psilocybin defienda su prescripción a pacientes depresivos, asegurando que estos hongos “hacen en 30 segundos lo que los mejores antidepresivos logran en tres o cuatro semanas”.

Entonces, ¿dónde está el problema?, ¿por qué todavía no se contemplan como una alternativa a los recursos actuales? Las suspicacias afloran desde el inicio de su planteamiento, y por eso consultamos a dos especialistas en adicciones que nos aclaran las luces y sombras de los postulados de este documental.

setas1 codigo nuevo

“La utilización de diversas sustancias, entre ellas la psilocibina, es materia comentada en el ámbito de la psicofarmacología desde hace décadas”, afirma el doctor José Miguel Gaona, psiquiatra forense y director del centro de desintoxicación Neurosalus, que añade: “Quizás una de las mejores consideraciones para no tomarlo como una panacea para la depresión sea que, como toda sustancia medicamentosa, presenta unos cuantos efectos secundarios nada desdeñables”.

Porque toda cara tiene su cruz. Gaona certifica que uno de los más relevantes sea “su innata capacidad para generar alucinaciones. Esta facilidad para cambiar, literalmente, la forma en que se construye la realidad o, al menos la percepción, puede llegar a ser un arma de doble filo”. Las personas con tendencia a enfermedades psicóticas –como la esquizofrenia– corren el riesgo de desarrollar esta dolencia; la psilocibina puede, en estos pacientes, “desencadenar trastornos psiquiátricos o bien psicológicos”, asegura el especialista.

Por su parte, los científicos firmantes de los estudios recogidos en el documental atienden a la potencia transformadora que tienen estas sustancias. David Nutt, psiquiatra británico y coordinador de la investigación, dice haber constatado que una sola dosis de esta sustancia, la psilocibina, acompañada de terapia, se asemeja a una intervención quirúrgica para las personas con problemas de salud mental. En el mismo vídeo, ofrecen el testimonio de un paciente con cáncer que explica cómo esta experiencia casi mística contribuyó a mitigar su angustia y a aceptar la realidad de su enfermedad.

setas2 codigo nuevo

No obstante, y además de esa capacidad de hacer que se manifiesten determinadas dolencias mentales, el doctor Gaona subraya que “la formación de los profesionales sanitarios es muy escasa en cuanto a su utilización, y la dosis del principio activo será muy variable según el tipo de hongo”, pudiendo crear escenarios poco favorecedores y muy alejados del objetivo de la sanación.

El doctor Rafael Gautier, coordinador técnico de la clínica especializada en la rehabilitación de pacientes con adicciones INTAD, confirma que “nos dirigimos a una sociedad en la que cada vez se hacen menos esfuerzos y existe menos fijación en los procesos, a una sociedad en la que solo se mira el fin. Conseguir el placer, la meta o la solución a un problema lo más rápido posible y con el menor esfuerzo es, cada día más, una norma”. De ahí que se hable con más frecuencia de herramientas para mediar directamente en el sistema de recompensa del cerebro, de aquello que actúe rápidamente y que nos despoje de los problemas de un plumazo.

setas3 codigo nuevo

Pero la realidad, según Gautier, es que “en el uso de algunas sustancias como el cannabis, está demostrado que sus efectos no son mucho más potentes que otros analgésicos”, y alerta de que la prescripción de las mismas puede desembocar, también, en una adicción. “Si yo receto algo para el dolor que contenga morfina, el paciente puede terminar siendo adicto a esa sustancia, no tanto por sus propiedades, sino por lo que consigue consumiéndola, esa sensación de placer más o menos inmediato”, asevera.

En opinión de Gaona, “es más recomendable la utilización de ketamina, siempre administrada por profesionales médicos, ya que existe una mayor experiencia al respecto”. Asimismo, constata que los resultados han sido publicados por las mejores instituciones a nivel mundial, como la Clínica Mayo, la Universidad de San Diego o el NY Ketamine Center”.

Pero, por encima de todo y a pesar de los estudios e investigaciones que a veces afirman lo contrario, nadie tendrá jamás en sus manos la varita mágica para acabar con ningún mal por arte de magia y sin efectos secundarios.