No dormir: la nueva terapia de unos médicos italianos contra la depresión

Más de 1.000 pacientes han pasado por una consulta de Milán después de haber probado fármacos de todo tipo

Desde que nacemos, nuestros organismos son máquinas perfectas que utilizamos para alimentarnos, dormir y respirar con una regularidad asombrosa. Pero romper esos ritmos también puede ser muy útil para llegar a lugares que normalmente nos son desconocidos. Esa es la filosofía que hay detrás de una nueva terapia de choque con la que en el hospital San Raffaele de Milán están empezando a curar a pacientes con depresión y trastorno bipolar. Les recomiendan pasar toda la noche sin dormir, lo que estimula su cerebro y les permite superar la enfermedad.

La depresión afecta a más de 60 millones de personas en el mundo, según un reportaje de la BBC que explica cómo este equipo de italianos está empezando a considerar que su terapia es un éxito (funciona en el 70% de los casos). Por ahora, más de 1.000 personas han encontrado en esas consultas una solución a un problema de años que habían tratado de superar con fármacos de todo tipo. El San Raffaele es un hospital universitario convencional y como tal también utiliza medicamentos, pero también se han lanzado a probar con otras alternativas, aunque siempre con supervisión médica.

"Cuando llegué aquí me sentía tan mal que quería morirme", cuenta Norma, una de las pacientes, a la BBC. Este es el nivel de desesperación de no poder convivir con esta enfermedad. "Estaba preocupada porque cuando me siento deprimida, lo único que quiero hacer es dormir. Aquí, cuando te ven que te estás quedando dormida, te llaman la atención. Entendí que esto tiene la intención de ayudarme así que lo acepté", sigue explicando. Durante la primera semana en el hospital pasó tres noches en vela. Después siguió internada 17 días hasta curarse del todo.

"Al principio era muy duro", dice Norma. "Pero al final era como si me hubieran inyectado algo en las venas, por lo bien que se sentía. Estaba más en paz, me sentía más calmada y relajada (...) Fue un milagro". Pacientes como Norma han conseguido volver al trabajo después de la terapia, que es dura: a las tres de la madrugada están en salas con luces potentes que simulan la del día. "La luz entra en los ojos del paciente y esto les ayuda tanto a mantenerse despiertos, contrarrestar el sueño y tiene un efecto antidepresivo", cuenta a la cadena británica Francesco Benedetti, psiquiatra del hospital.

"A menudo llegan aquí y nos dicen 'estoy desesperado, nada funciona", dice Benedetti. "Este es el paciente perfecto para tratar este tratamiento efectivo, rápido y traumático para elevar su estado de ánimo". El tratamiento, explica el médico, beneficia a los pacientes con depresión y trastorno bipolar. 

Sin embargo, la terapia no funciona para todos y científicos de otros países miran con interés el experimento de Milán, aunque también tienen sus reticencias. "Cuando la gente desarrolla tratamientos y tienen resultados que entusiasman, pueden surgir todo tipo de prejuicios y es por eso que necesitamos someterlos a pruebas", dice John Geddes, profesor de psiquiatría de la Universidad de Oxford. Escuchar formas tan interesantes de tratar enfermedades que tienen que ver con el cerebro es el primer paso para romper fronteras que la medicina todavía no ha traspasado. Que los médicos colegiados se lancen a probar técnicas tan simples como darle la vuelta a nuestro ciclo vital es, por lo menos, esperanzador.