Todo lo que deberías saber a la hora de elegir entre una taza de té o café

¿Té o café? He ahí la cuestión. Todos hemos oído rumores, más o menos contrastados, acerca de los beneficios del té frente al café, pero en el flujo incesante de noticias que nos bombardea cada día también se nos ha colado más de una información sobre lo bueno que puede ser una tacita de café para la salud. Como sabemos que la sobreinformación sobre el tema y los comentarios de los ‘expertos’ repentinos en la materia no te dejan elegir entre ambas infusiones, hemos preguntado a Estefanía Fuentes López, nutricionista especializada en alimentación medicinal, para que nos aclare las principales dudas que nos surgen en torno a la dialéctica entre cafeína y teína.

El té y el café son, después del agua, las bebidas más consumidas en el mundo. Lo más habitual, independientemente del punto del planeta en el que preguntemos, es consumir café por la mañana ya que nos ayuda a quitar las legañas de manera más efectiva. Según el tipo y su preparación, una taza de 250 ml de té tiene entre 30 mg y 90 mg frente a los 80, como mínimo, de una taza de café aunque puede sobrepasar los 120 mg. Es por ello, unido a la alta cantidad de azúcar que suele acompañarlo, por lo que esta última opción nos espabila más y a mayor velocidad cuando estrenamos el día, no hay duda.Resultado de imagen de coffee gif

Estefanía Fuentes López confirma que "en adultos sanos, el consumo de cantidades moderadas de cafeína tiene múltiples beneficios para la salud física y mental, por ejemplo aumenta la energía, disminuye la sensación de esfuerzo asociado con la actividad física, mejora el rendimiento cognitivo, aumenta la precisión de las reacciones, mejora la memoria a corto plazo o las capacidades de funcionamiento cognitivo y la coordinación neuromuscular, y reduce la incidencia de diabetes". Ahora bien, estos puntos a favor los comparten ambas bebidas, por lo que habría que empezar con los matices de cada una.

Los beneficios del té

Antes de nada debes saber que la teína y la cafeína son lo mismo a nivel molecular.Pero, aunque ambos compuestos son el mismo alcaloide procedente de distintas plantas, se liberan de manera distinta en nuestro organismo. Esto es lo que marca la diferencia, pero depende tanto de la bebida, como del metabolismo de cada persona. El té tiende a estar mejor considerado porque tiene menos dosis de estimulante, ya que, como explica la nutricionista, "la concentración de cafeína en las hojas depende de una variedad de factores ambientales, como el clima, la lluvia, la luz solar donde se cultive la planta, o el proceso de fabricación, por lo que mucha de la cafeína se pierde durante la fermentación".Resultado de imagen de tea gif

En este sentido, Estefanía Fuentes afirma que "hay cientos de estudios que demuestran los beneficios del té para la salud, aunque la mayoría de la población lo bebe porque tiene un sabor agradable y un efecto desestresante. Este efecto, crea una sensación de relajación de unos 30-40 minutos después de su ingestión, tal como puedes lograr a través de una buena meditación".

Además, el té, por su composición y los niveles de teína que contiene, es la mejor opción para personas con colon irritable, problemas digestivos o quienes quieran ayudar a su metabolismo para reducir peso. Por otra parte, según estudios contrastados por la BBC Future, las personas que beben café suelen tener más problemas para conciliar el sueño, mientras que los consumidores de té, duermen de manera relajada y más profunda. En este aspecto, minipunto para el equipo té.

Los beneficios del café

Se considera una dosis normal de cafeína 100 mg, que es la cantidad que se encuentra en una taza de café. La cafeína no es perjudicial en cantidades lógicas, además se elimina de manera rápida del organismo y no afecta de manera negativa. Sin embargo, como todos los excesos, abusar del café y por ende, de la cafeína que contiene, puede provocar una intoxicación que deriva en efectos como nerviosismo, irritabilidad, o ansiedad.Resultado de imagen de coffee gif

Eso sí, para darle un minipunto al equipo café, vamos a hablar del aspecto estético. A muchos consumidores de estas bebidas o puede preocupar las manchas que pueda dejar en el esmalte dentil la cafeína. Para calmaros, es importante que sepáis que, según las investigaciones realizadas por la BBC Future, "los pigmentos naturales del té tienen más probabilidad de adherirse al esmalte dental que el café, especialmente si utilizas un enjuague bucal que contiene clorhexidina, que parece atraer y pegarse a esas partículas microscópicas". Puede parecer un motivo menor pero hay quien opina que el café arruina tu dentadura cuando realmente es el azúcar que le añadimos para combatir su sabor amargo.

Por último, y antes de que te veas obligado/a a elegir, la nutricionista recuerda que "debido a las investigaciones estudiadas y la solidez de muchos de los resultados, todo indica que el café y el té, a dosis saludables, pueden ser parte de una dieta equilibrada". Ambos comparten los beneficios principales y riesgos similares, así que la única diferencia la pondrá tu propio gusto personal o que busques conseguir alguno de los beneficios concretos que te aporta uno u otro. Para concluir, Fuentes nos regala una frase del alquimista Paracelso: "Nada es veneno, todo es veneno, la diferencia está en la dosis". Da igual que sea el café, el té o la vida misma.