Correrse en dos minutos no tiene por qué ser el fin del mundo

Crédito de la imagen: Berber Theunissen

El porno nos ha jugado muy malas pasadas. Putadas para algunos bastante gordas y que, en general, parece que solo sufren las mujeres. Pero no, para ellos también hay traumas, y gratis. No solo está lo del tamaño o que tengan que saber dónde está y cómo funciona todo por arte de magia, sino que además nos habían dicho (tanto a hombres como a mujeres) que cada encuentro sexual debería ser una explosión de sensaciones, intenso, y sobre todo largo. Que no termine nunca.

Siento decirte que a menudo no va a ser así y que la eyaculación precoz es uno de los trastornos sexuales más comunes entre los hombres. Pero cuando pasa en una relación ya más de una vez, asusta, duele y llevarlo por dentro parece ser la mejor opción. Ahí llegan los silencios, las dudas y la culpabilidad. Evitáis hablar del tema, fingís que no os importa. Pero se convierte en algo constante y os tragáis la frustración por el amor que os sentís. Lo normalizáis, "no pasa nada". Pero la verdad es que duele. 

No aguanto nada

En primer lugar, hace falta aclarar qué es exactamente la eyaculación precoz. Al contrario de lo que se cree, no se trata de tener un problema de aguante a la hora de tener relaciones sexuales, sino de control. Esta disfunción se define como la pérdida del control eyaculatório. Es decir, que la cosa se te va de las manos sin que puedas hacer nada para pararlo.

Según un estudio realizado por los sexólogos Gindin y Huguet en 1996, la media de hombres que la sufren se sitúa alrededor del 30% de la población masculina. De hecho, muchos hombres que pasan por ello no consideran que lo que les está sucediendo sea un problema, sino que se trata de algo corriente. A menudo porque consideran normal dar prioridad a su propia sexualidad y descuidar la de ella.

¿Por qué me pasa esto?

Puede que hayas convivido toda la vida con esto y nunca te hayas cuestionado si era algo poco corriente hasta que has empezado a tener relaciones de pareja. Tal vez hayas terminado una relación larga y, ahora que tienes encuentros sexuales esporádicos, lo que antes era algo que te ocurría de vez en cuando ha pasado a ser constante. A lo mejor tu chica te pide que innovéis y que te esfuerces más, la rutina os ahoga y eso está empezando a agobiarte.

Sea cual sea tu contexto, si no entiendes por qué realmente no logras controlar tu excitación sexual, debes saber que el fondo del problema podría hallarse en causas tanto físicas (alteraciones prostáticas, problemas neurológicos o aspectos hormonales) como psicológicas. En cualquier caso, es importante tener claro que la eyaculación precoz puede resultar el centro del asunto o un síntoma de un problema mayor y que SIEMPRE tiene solución. Es importante que consultes a un urólogo o a un sexólogo para encontrar soluciones a tu caso en concreto.

Esto es cosa de dos

Muchas falsas creencias y mitos sexuales como este distorsionan nuestras relaciones íntimas tanto ocasionales como en pareja habitual. Los traumas e inseguridades no solamente afloran cuando tenemos que enfrentarnos al juicio de alguien nuevo, sino que suele ser la persona a la que más queremos quién más respeto nos infunde. Los nervios y el estrés por pretender ser perfectos para el otro suponen una presión enorme, y cualquier palabra de nuestro acompañante puede hundirnos en lo más profundo.

Hay hombres que empiezan a manifestar estos síntomas a raíz de una experiencia sexual chocante o repetidos comentarios despectivos por parte de su pareja. El recurrente "¿ya está?" da más problemas que soluciones. Chica, si lo que pretendes es que él te preste más atención en la cama (y tienes todo el derecho), humillarle no va a servirte de nada.

Mariona Busto, sexóloga del IESP (Instituto de Estudios de la Sexualidad y Pareja) cuenta que ellas también sufren cuando viven esta situación con sus parejas y no pueden evitar sentir frustración, pérdida del apetito sexual, ansiedad, culpabilidad, tristeza...

Recuerda que es probable que él se sienta presionado por ser el mejor amante del mundo para ti y tanto compadecerle como culparle le haría sentir todavía más vulnerable. "Es importante que ella sea un apoyo sincero y que sepa mantener la calma para que él se sienta libre de tomar medidas sin sentirse juzgado ni presionado", recuerda Busto.

No te asustes antes de confirmarlo

Como decíamos, la afirmación y proclamación de la virilidad masculina hace mucho daño a su autoestima y, por eso, muchos hombres creen padecer este descontrol cuando no es así. Puedes sentirte cansado al rato y permítete no reprimir tu orgasmo. Tranquilo, no eres el único que sueña con tener sesiones más largas (porque eso es lo que nos han inculcado), pero no significa que tengas un problema. De hecho, en el mismo estudio Gindin y Huguet también determinaron que el 80% de los participantes dijo haber perdido el control de la eyaculación en la primera relación sexual. Así que, dentro de lo que cabe, no es algo tan fuera de lo común si no es algo repetitivo.

Que llegues en poco tiempo al orgasmo no es importante si es lo que deseas (aunque qué aburrimiento, ¿no?) y siempre que esto no afecte a la satisfacción y la autoestima de tu pareja. De hecho, el tiempo de eyaculación "normal" varía según cada país y cultura.

No olvidéis que la sexualidad, en pareja o no, siempre encierra cuestiones de educación y cultura. Aunque creamos que vivimos en una sociedad sexualmente liberada, todavía nos queda mucho por superar y, tal vez, estés siendo presa de tus inseguridades. Sí, los hombres también las tienen.