La ciencia descubre el secreto para caer bien y parecer más atractivo

Palidez, gesto cansado y unas ojeras con las que casi se podría saltar a la comba. Los efectos de haber tenido una mala noche, de tan solo haber dormido tres o cuatro horas, resultan más que evidentes a la mañana siguiente. Los movimientos se tornan lentos y torpes y el rictus de la cara se altera de forma significativa. Y todo se resume en tres palabras: "Vaya cara traes". Pero un estudio de la Universidad de Estocolmo, publicado por la Royal Society Open Science Journalha ido más allá, constatando que la falta de sueño no solo nos hace menos atractivos, sino que consigue que caigamos peor a los demás.

Los investigadores pidieron a 25 voluntarios que programasen dos noches de sueño intenso y reparador, tratando de descansar lo máximo posible y durmiendo las horas recomendadas. Una semana después, les forzaron a tener dos sesiones de insomnio, permitiéndoles descansar tan solo cuatro horas por noche.

Tras cada sesión, los expertos tomaban fotografías de los participantes. Recién salidos de la cama, sin maquillajes y sin darles tiempo para desperezarse. Esas imágenes fueron mostradas a 122 desconocidos que completaron una tabla referente a su nivel de atractivo, de salud y al grado de confiabilidad de cada individuo retratado.

¿Conclusión? Todas las encuestas reflejaban que las personas que no habían descansado bien, además de resultar menos atractivas, eran vistas como "poco saludables y oscuras". Los voluntarios que respondieron a los cuestionarios afirmaron que estarían poco o nada dispuestos a socializar con ellos porque su imagen no les causaba una buena impresión y temían que no fueran "de fiar".

Incluso tenían miedo de que fueran potencialmente contagiosos. Los expertos explican que "los individuos privados de sueño también parecen menos saludables, y los seres humanos, como muchos otros animales, tienden a ser evitadores de enfermedades". Porque unos ojos vidriosos y una tez pálida puede ser vinculada rápidamente a cualquier dolencia.

En definitiva, dormir mal no solo altera la cara, sino que puede hacer una mella importante en tu vida social. Por eso, esta noche, nada de tele y a la cama pronto.