El chocolate que comemos cada vez es más tóxico

Científicos de distintas universidades de Ecuador, Australia, Estados Unidos y China han descubierto la presencia de una sustancia altamente tóxica para la salud humana en el cacao

Hasta ahora el chocolate había tenido una reputación inmerecida. Pese a su fama de insalubre, y según los especialistas de la revista especializada en salud Healthline, "el chocolate negro con un alto contenido de cacao es en realidad bastante nutritivo". De hecho, "es rico en fibra, hierro, magnesio, cobre, manganeso" y "está cargado de compuestos orgánicos que son biológicamente activos y funcionan como antioxidantes" tales como los polifenoles, los flavnoides o las catequinas. Entre otras cosas, un consumo moderado "mejora el flujo sanguíneo, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de enfermedad cardíaca".

Y todos esos beneficios del chocolate negro bajo en azúcar continúan ahí. No obstante una investigación de este mismo 2020 realizada por científicos de distintas universidades de Ecuador, Australia, Estados Unidos y China ha descubierto la presencia de una sustancia altamente tóxica para la salud humana en el cacao, el principal ingrediente del chocolate que compramos en el supermercado: el cadmio, un metal que como dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene unos "efectos tóxicos en los riñones y en los sistemas óseo y respiratorio", además de estar "clasificado como carcinógeno para los seres humanos".

¿La razón de esta contaminación? Los suelos donde son cultivadas las plantas del cacao. Como dicen desde Eat This, primera publicación en hacerse eco de esta investigación internacional, "gran parte de los árboles de cacao del mundo se encuentran en América Latina" y ahí existen "más rastros de cadmio". Y por eso estos científicos no están limitándose únicamente a señalar el problema, sino también a encontrar una solución. Después de todo, decir adiós al chocolate sería bastante triste, ¿verdad? En ese sentido, explicaba en la web de Eat This David Argüello, autor del estudio, "tenemos que entender cómo las plantas absorben el cadmio". 

Un conocimiento fundamental para revertir la situación. Hasta ahora, como se desprende del estudio, se han  realizado pruebas que demuestran que "los métodos típicos para eliminar el cadmio del suelo no funcionan en los árboles de cacao" de la misma manera que funcionan en otras plantas como el maíz o los girasoles. El secreto se esconde en las raíces. Mientras estas dos últimas, como tantas otras plantas cultivadas en áreas de América Latina, poseen raíces más superficiales, los árboles de cacao cuentan con raíces muy profundas. El remedio que nos devuelva el chocolate a nuestras vidas debe pasar por otro lado.

Y una de las posibles soluciones se encuentre en la cal. Como explican desde Eat This, "una forma común de eliminar el cadmio del suelo es agregar un elemento que se encuentra en la piedra caliza llamado cal" y "que evita que las plantas absorban cadmio". De nuevo, nos encontramos un problema: que el suelo alrededor de las raíces del árbol de cacao no pueden tratarse con cal porque no son replantados anualmente como ocurre con otras plantas. Sin embargo, la eficacia de la cal para disminuir los niveles de cadmio en el árbol de cacao ha sido probada en laboratorios. Solo debemos encontrar el modo de aplicarlo a los árboles del campo.

Mientras tanto, el chocolate que guardamos en nuestras despensas seguirá conteniendo más cadmio del que debería. No seremos nosotros quienes te digamos que lo metas en tu lista negra de alimentos, pero es muy importante tener en cuenta las afirmaciones del propio estudio: "La acumulación progresiva de cadmio, con una vida medida de 10 a 30 años, en el cuerpo humano, puede provocar graves complicaciones para la salud". Por suerte, tal vez no tardemos mucho en tener entre nosotros el primer cacao 100% europeo, en concreto de origen malagueño. El Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea está en ello.