Así han cambiado las células de tu cuerpo tras las vacaciones

Liberarlas de la presión del cortisol y de la adrenalina les supone un descanso diferencial

Si pudieras observar la película que tiene lugar dentro de tu organismo en cada instante de tu vida te replantarías muchas cosas. Como dice en un artículo en The Conversation el catedrático de biología celular Guillermo López, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, el estrés continuo en el que vives mantiene tus células "en un estado de activación continua que acaba produciendo daños moleculares, respuestas inflamatorias crónicas y todo un conjunto de efectos colaterales que afectan a nuestra salud". De ahí que las vacaciones que te has pegado este verano sean tan radicalmente importantes: han cambiado el estado de las células de tu cuerpo.

Qué te ha ocurrido internamente

Porque te has desestresado. Has soltado todas esas responsabilidades que cargas de lunes a viernes, todas esas tareas que los demás esperan que lleves a cabo con puntualidad y precisión. Has liberado amarras y has permitido que tu mente abandone las preocupaciones. Todo esto, según este mismo investigador, especializado en metabolismo y envejecimiento celular, "ayuda a que las células eliminen los daños acumulados con el tiempo y previene múltiples enfermedades". Si no te proporcionaras a ti mismx estos momentos de alivio, si no le dieras a tus células la oportunidad de reiniciar, te expondrías a consecuencias muy jodidas. Y va muy en serio.

Después de todo, el estrés crónico es un factor de riesgo para muchísimas afecciones. Lo bueno es que no necesitas ahorrar un dineral y marcharte a la otra punta del planeta para disfrutar de los beneficios de un parón. En palabras de López, "basta con dejar a un lado las presiones, descansar sin preocupaciones y disfrutar: con eso ganamos mucho en salud y nuestras células lo agradecen". De hecho, y si lo piensas, probablemente unas vacaciones por todo lo alto en Costa Rica sean más estresantes que relajarte en tu casa, marcharte a un pueblo en la montaña o visitar a tu familia para tener una socialización de calidad. A veces olvidas el objetivo de las vacaciones.

Que no terminen las vacaciones

Y es normal. Es normal que las afrontes como una oportunidad para vivir la vida que no puedes vivir el resto del año. Pero tienes que pensar en tu salud. Afrontarlas como el agente desestresante que son. Hazlo por tus células. Según López, "unas agradables vacaciones liberan en nuestro organismo endorfinas", además de serotonina y melatonina. Todas ellas le dan un descanso tremendo a las células, que ya no tienen que lidiar con la presión de las hormonas del estrés: el cortisol, la adrenalina y la norepinefrina. Ah, "y cuando las vacaciones acaben, no estaría de más seguir teniendo presente lo bien que le sienta al organismo el descanso bien organizado". Duerme bien. Busca momentos de verdadera paz. Y no te mates currando. Tus células lo celebrarán por todo lo alto.