Analizamos los beneficios y perjuicios para tu salud de aguantarte los pedos

Que sí, que las convenciones sociales tienen su lógica porque a nadie le gusta que se le tiren un cuesco en la cara ni nos parece bonito crear un submarino tóxico en el ascensor. Pero tampoco es ideal que te pases el día apretando nalgas y evitando que la naturaleza libere tus gases sobrantes, algo que forma parte de cualquier digestión normal. El dilema shakespiriano que se nos plantea entonces es: ¿aguantar o no aguantar? Pues esa es la cuestión my friend, por eso, permítenos arrojar un poco de luz —y de ambientador intelectual— sobre nuestros gaseosos y malolientes compañeros de sobremesa.

Antes de nada, aclaremos una pregunta no tan obvia: ¿qué son los pedos? Nada menos que una combinación del aire que tragas al comer, de gases producidos por tus bacterias intestinales a partir de los alimentos, y de dióxido de carbono creado por la neutralización del ácido gástrico. El Dr. Luis Bujanda, presidente de la Asociación Española de Gastroenterología, nos recuerda que "el gas que ingieres y produces lo tienes que echar, ya sea como eructo o como flatulencia. Es algo fisiológico y natural, y más allá de lo educativo, lo hacemos todos". Por tanto, hay que partir de la base de que expulsar estos gases es tan apestoso como necesario para el organismo.

La naturaleza siempre gana

Como cuenta la Dra. Lisa Ganjhu en la revista Women's Health, el tracto gastrointestinal es como un globo alargado con el que se hacen muñecos para niños, porque todo el aire que baja, si no se libera, volverá a subir. Además, el gas en tus intestinos es una mezcla de nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, metano y otros gases volátiles, por lo que, según el gastroenterólogo Dr. Satish S.C. Rao, "tus intestinos pueden absorber algunos, pero el nitrógeno no, así que tarde o temprano, querrá salir, y puede que con más fuerza".

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Podrás ganar una batalla, pero no la guerra, y además ese gas no deseado no desaparecerá, y probablemente te causará hinchazón y malestar. Claro que cada persona es un mundo, y dependiendo de cómo sea y de su sensibilidad, con el mismo volumen de gas se pueden tener sensaciones distintas aunque, en general, aguantarte los gases no debería producirte ninguna patología más allá de la inflamación.

¿Cuántos pedos son demasiados?

Aunque no nos demos cuenta, liberamos gas entre 10 y 20 veces al día como parte de una digestión normal. Pero es una media muy relativa, por lo que según el Dr. Bujanda no existe un número ideal de flatulencias al día. Por otro lado, la cantidad de gases no está relacionada con una enfermedad y hay alimentos muy buenos para la salud (como las legumbres o la coliflor) que producen gases. De hecho, mucha gente que consigue una buena digestión mediante una dieta saludable produce más gases, por una mayor actividad bacteriana en el intestino. Así que si te estás tirando más pedos de lo habitual o huelen distinto, solo tienes que preocuparte por tu salud si vienen acompañados de otros síntomas, como las náuseas o la diarrea.Resultado de imagen de fart gif

Prevenir lo impredecible

Aunque no sean algo malo de por sí, quizás quieras reducir la cantidad de gases que tu organismo tendrá que expulsar. El gastroenterólogo Bujanda nos cuenta que conviene masticar bien cuando comes y hacerlo sin prisa para no tragar tanto aire. Otra cosa que puedes probar es reducir las bebidas con gas y dejar de masticar chicle. Y, por supuesto, no abusar de las alubias, las habas, las judías, las coles de bruselas, las cebollas, el brócoli, el ajo, los puerros o los guisantes, entre otros alimentos que producen gases. Por último, otra sugerencia es tomar más probióticos para equilibrar la flora bacteriana intestinal así como fármacos que diluyen los gases, pero funcionan solo parcialmente.

Pero, al final, lo principal es entender que no hay una fórmula 100% efectiva, y que no por tirarte menos gases estarás más san@. Es verdad que liberar gases en público suele estar mal visto (y olido), así que quizás quieras combinar lo saludable y lo respetuoso. Está en tu mano si te aguantas ese pedo no deseado o te retiras donde el olor no pueda molestar a nadie. Eso sí, si alguna vez la voluntad de tu organismo escapa todo control, siempre puedes explicar que te has inspirado en el personaje de La Divina comedia de Dante que, en el canto vigésimo primero, "había, de su culo, hecho trompeta". Salud.