El adiós a la mascarilla podría desatar el síndrome de la cara vacía

Quizás ya has visto a mucha gente sin la prenda representativa de la pandemia, a partir del sábado esto crecerá y es posible que aparezca una inseguridad extraña en el ambiente, te contamos de qué se trata

A mano tienes tu mascarilla estrella, el pack de las desechables, las negras, las quirúrgicas, las que hicieron en la mercería de tu barrio… Muchos tipos de mascarilla han pasado por tu cara durante todo este tiempo y, ahora, la obligación de llevarla en el exterior se termina. Será obligatorio usarla en espacios cerrados pero ya no lo será mientras paseas por la calle. Para muchas personas esto es una alegría, otras se muestran con la duda y hay también otro gran grupo que no está de acuerdo y seguirá llevándola aunque eso implique tenerla puesta dentro de casa. Esto es normal, en menos de un año las cosas han dado un giro inesperado y parece que poco a poco todo vuelve a ser como antes. Este cambio ha podido desarrollar un síndrome inesperado, llamado síndrome de la cara vacía.

Los psicólogos han empezado a alertar debido a sus consultas: muchas personas podrían empezar a sentir estrés o ansiedad al desprenderse de la mascarilla, es posible que se sientan como si estuvieran desnudos, es por ello que el síndrome se denomina de tal manera. Como explica José Antonio Galiani en una entrevista para El Periódico, este síndrome es “un conjunto de síntomas mentales y emocionales que nos ocasiona, por un lado, el quitarnos la mascarilla, debido a la sensación de vulnerabilidad a la enfermedad que podemos sentir y, por otro lado, el malestar que nos genera el ver a otras personas sin mascarilla”. Después de más de un año de pandemia y de tantos días con este uso, puede ser muy extraño interactuar con personas en el exterior sin tener la mascarilla.

Recordemos que no se trata de no llevarla, solo es la obligación de hacerlo lo que desaparece. Si tú sientes mayor comodidad o tranquilidad llevándola, estás en tu derecho de hacerlo. No solo el dejar de llevar la mascarilla generará cambios, esto ocurrirá porque al estar tanto tiempo con ella, ya hemos evolucionado con este complemento en ciertos puntos: aprendes a fijarte en otros detalles del rostro de lxs demás, te expresas utilizando otros códigos… la mascarilla forma parte de nuestro día a día. El hecho de dejar de tener la obligación no afectará a todas las personas por igual, dependerá de cada persona y de la personalidad de la misma, quienes puedan desarrollar este síndrome tienen algunas características comunes.

Como explica el mismo experto, “las personas que puedan tener síndrome de la cara vacía son aquellas que experimentan mucho malestar emocional, las que pueden ser altamente reactivas y llegar incluso a desencadenar un conflicto o una agresión”. Se trata de personas muy adheridas a lo correcto, a lo ideal y que, cuando no se cumplen las normas, se irritan o se sienten mal. Poder tener la cara destapada a partir del sábado 26 de junio nos abrirá la posibilidad de mostrar más de nosotrxs mismxs, podremos ver mayor expresión de las emociones, una sonrisa será ahora una novedad y podremos volver a desarrollar la empatía. Ojalá este síndrome no desencadene problemas de salud mental, por ello es bueno detectar cómo nos sentimos y hablar con quien necesitemos sobre el tema.