Mi adicción a los porros despertó la esquizofrenia que no sabía que tenía

"La enfermedad puede ser hereditaria y activarse por fumar", recuerda un tuitero que se ha pasado siete años recuperándose de un brote leve

Después de superar una larga esquizofrenia leve que le paralizó la vida durante siete años, el tuitero @Thralos decidió aportar su granito de arena contando su experiencia, especialmente para alertar a aquellos que estaban abusando de la misma sustancia que le llevó a él a padecer la enfermedad: el cannabis. “Todo empezó cuando murió mi abuela cuando pasaba unos días de vacaciones en mi casa, yo lo vi todo, fue un trauma muy fuerte. Yo ya llevaba cultivando cannabis 5 años y el consumo era aproximadamente 400g cada 2 meses. Tras esa dura experiencia, me consumió la tristeza y mi consumo de cannabis aumentó drásticamente hasta el punto de, en esa misma noche, fumarme lo equivalente de 100 euros a 6 el gramo, para que se me entienda”, recuerda. Se dio cuenta de que era abusivo, e intentó reducir el consumo. “A partir de ese día, bajé el consumo, lo equivalente aproximadamente a 80 € al día, aunque seguía siendo demasiado. A la semana siguiente, ingresé en un centro psiquiátrico, me explotó la mente”.

Asegura que nunca será capaz de olvidar su experiencia. Tenía delirios (por ejemplo, “cuando entré al centro psiquiátrico pensaba que era el demonio, mi mente no aceptaba la realidad, creía que tenía un chip en el cerebro y que todo el planeta giraba a mi alrededor”), también compartía espacio con personas muy dañadas, además, recuerda a la perfección cómo eran las frías instalaciones y la sensación de ansiedad, de estar mal. En resumen, fue algo traumático. Estuvo solo un mes internado, y luego fue dado de alta porque se le declaró estable. Sin embargo, tuvo dos recaídas: “¿por qué? Porque seguía fumando. A pesar de que solo era un porro, mi enfermedad seguía ahí”.

Durante todo este difícil camino también perdió muchos amigos, ya que “solo estaban por la marihuana que fumaban gratis a diario”. Denuncia que muchas de las amistades que se hacen alrededor de la droga son superficiales y solo están ahí por el consumo. No son personas que te apoyen ni te quieran, no son amigos reales, solamente acompañantes circunstanciales.

Ahora, tras mucho tiempo sin consumir, siente que ha recuperado la cordura. Sigue acosado por la ansiedad del episodio, pero ya puede volver a hacer vida normal. Y sí, tiene un mensaje para todos: “la moraleja de este hilo es no fumes. Ni uno, ni dos, ni tres. La enfermedad puede ser hereditaria y tú a pesar de estar bien, con los años, si sigues fumando, va a derivar en esquizofrenia. Hacedlo por vosotros y por vuestros seres queridos. Yo no solo me he quitado vida a mí, también he drenado la de mis padres, sobre todo mi madre, que es con quién convivo y la que ha sufrido todo junto a mí”, concluye. “Repito, hacedlo por vosotros y por los vuestros, no fumes cannabis”.