Estos son los peligros de usar la pastilla abortiva que se vende en internet

Entro en Milanuncios.com y finjo ser una adolescente embarazada de cinco semanas que quiere abortar con la pastilla abortiva Misoprostol –comercializada en España por la marca Cytotec– que, en teoría, solo podría recetarme un médico. En menos de diez minutos, un vendedor, que por sus faltas de ortografía no parece un titulado en Medicina precisamente, me responde que necesitaré seis dosis por el módico precio de 110 euros.  Acto seguido, asegura que "no tiene efectos secundarios" y que "si haces la transferencia antes de 19h te lo envío hoy mismo". La conversación termina allí, pero después de dos días sin decirle nada, vuelve a la carga: "Hola. ¿Qué ha pasado? ¿Ya no lo quieres?". Ante su insistencia aprovecho para probar si sería capaz de vender el fármaco a cualquiera: "aún no he cumplido los 18 y vivo con mis padres. Me da cosa que me lo envíes a casa y que me pillen”. Sin embargo, el hecho de que presuntamente no tenga edad para tomar esta decisión, no le importa nada: "puedes ir tú misma a recogerlo a la empresa de transporte. Y luego es fácil, te tomas las pastillas antes de dormir y ya está. No hay problema".

Sin dudas, esta es la prueba de que en España cualquiera, aunque sea menor de edad, puede abortar desde casa sin que ningún médico le haya recetado el Cytotec. Para entender exactamente lo que es el Cytotec y por qué es tan importante que solamente la prescriba un profesional, el ginecólogo y director del centro médico Idona, Jordi Bellart, explica que "se trata de un fármaco que originariamente sirve para proteger de úlceras gástricas pero que, al mismo tiempo, tiene un efecto sobre la musculatura del útero que hace que también se utilice para abortar". Es por ello que "en nuestro país su uso está autorizado bajo prescripción médica". Por si fuera poco, el ginecólogo alerta de que "si se hace por libre existe el riesgo de que sus posibles efectos secundarios no se traten como es debido". Algo que, aunque podría poner en peligro la salud de quien lo toma, no ha impedido que tanto el usuario de Milanuncios, como otra vendedora con la que quedé en Barcelona, hablen del fármaco como si se tratase de aspirinas. De hecho, basta con escribir en Google "efectos secundarios del Cytotec" para que aparezcan decenas de casos alarmantes y se te pasen todas las ganas de hacer experimentos.

El peligro de hacerlo sin control

A pesar de que ahora es menos frecuente que se aborte con Cytotec fuera de los hospitales que años atrás, todavía hay mujeres que lo hacen por lo que sigue siendo un peligro que se debe evitar a toda costa. Así lo explica Bellart al hablar de un fármaco que, como todos los que se utilizan para abortar, puede que no expulse todo el feto y que, en consecuencia, sus restos queden en el útero. Es en ese punto cuando pueden llegar los problemas, cuando pueden desencadenarse infecciones en el útero que, si no se tratan a tiempo, pueden incluso propagarse por todo el cuerpo provocando una sepsis. Algo que, como recalca el experto, "puede poner en peligro la vida de la persona" y podría provocar, por ejemplo, que menores que no quieren que sus padres sepan que están embarazadas se jueguen la vida para no ser madre. Por eso mismo resulta tan importante detectar y denunciar la venta de Cytotec por internet. "No estoy en contra del aborto pero sí de que haya gente que haga negocio poniendo en riesgo la salud de los demás. Este 'negocio' debería estar más perseguido", dice indignado al hablar sobre una práctica que, hace tan solo un año, llevó a tres hombres de Cantabria, Madrid y Bilbao a la cárcel.

Ante una infección de esta gravedad, que, según Bellart, es el peor de los escenarios que se puede pisar al realizar esta práctica, la cura más recurrente es una histerectomía. O, lo que es lo mismo, una extracción del útero que privará para siempre a la afectada de la posibilidad de quedarse embarazada. En cambio, si la infección se trata a tiempo y no llega a propagarse, el resultado será que el organismo de la afectada vuelva a la normalidad o, como mucho, que tenga dificultades para quedarse embarazada en un futuro. Pero el hecho de que hay casos en los que no ocurre nada, no impide que Bellart recuerde una lamentable realidad: "practicar abortos en casa es una de las principales causas de muerte en países en los que el aborto no es legal". Los riesgos que corre una mujer al utilizar Cytotec es lo que llevó a la otra vendedora, una mujer latinoamericana de 25 años, que también encontré en Milanuncios, a aconsejarme que me hiciera una ecografía una semana después del tratamiento. A pesar de que cuando quedamos en el barrio barcelonés de Sant Andreu me tranquilizó diciéndome "yo lo hice con 18 años, no te va a pasar nada" y "solo tendrás dolores intensos y sangrarás al expulsarlo, nada más". Era como si de algún modo supiera de sus posibles efectos secundarios y que, por tanto, era importante que un médico me controlara. De este modo, ella se cubría las espaldas y yo quedaba protegida ante posibles infecciones. Por suerte, en ningún momento estuve embarazada ni tuve la intención de probar el fármaco.

El perfil de las clientas

Actualmente, la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo permite que, en la mayor parte de los casos, en España sea posible realizar la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) a través de la Seguridad Social y completamente gratis. Sin embargo, las menores de 18 años no pueden hacerlo sin que sea notificado a sus padres. Algo que ha provocado que, a lo largo de los años, Bellart haya sido testigo de que muchas de las pacientes que acuden al hospital para que les saquen los restos que les han quedado después de abortar con Cytotec son menores que, probablemente, no han querido que sus padres sepan que estaban embarazadas. "Eso es lo que ocurre, vienen y te lo niegan para que no se lo digas a nadie", comenta el experto sobre una realidad que, aunque ahora la vive con menos frecuencia que antes, es especialmente recurrente entre inmigrantes en cuyos países el aborto es ilegal y, por tanto, el uso del Cytotec es mucho más generalizado.  

El otro perfil más común son chicas jóvenes mayores de edad que, según deduce el experto, lo hacen porque no conocen suficiente bien la legislación que rige el aborto o, bien, porque un amigo suyo tiene el fármaco o les hace saber de su existencia. "Recuerdo a una chica jovencita que también lo negaba todo y al desnudarse llevaba escrito en el brazo Cytotec", recuerda Bellart al recordar un momento que le confirmó que había hecho lo que él ya sabía. A ella no le ocurrió nada, pero como ya hemos visto de la mano del experto, podría haber sido una de las que ha puesto en riesgo su salud o perdido para siempre la posibilidad de quedarse embarazada. Y este riesgo no desaparecerá hasta que el Cytotec deje de venderse por internet sin ningún tipo de control. Por el momento, ya sabes que la Seguridad Social te ofrece una manera segura, legal y completamente gratuita para interrumpir un embarazo no deseado.

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