Verdades Y Mentiras Sobre El Alargamiento Del Pene

Cuántas veces hemos entrado en páginas para aliviar nuestra tensión sexual - y mental -  y nos han spameado hasta bloquearnos el ordenador con anuncios sobre lo calientes que están nuestras vecinas y milagrosos alargamientos de pene. Cuántas. Nos hipnotizan los gifs viendo como un pene de plástico pixelado se hace cada vez más grande, mientras pensamos en el motivo de dicha publicidad. Pero no debemos obviar que únicamente el 55% de la población masculina mundial está satisfecha con el tamaño de su pene. Repito; casi la mitad de los hombres tienen una preocupación - mayor o menor - sobre su longitud o grosor. Por eso, recurren a tratamientos que prometen alargar el miembri hasta el 50% de su tamaño. Aunque a veces, no es del todo cierto.

¿Cuánto mide un pene 'normal'?

Para constatar que tienes un pene pequeño primero hay que medirlo. El procedimiento es muy sencillo: coge una cinta métrica flexible (sí, esas que tienen las abuelas en el costurero) y mídete el pene erecto, desde la base pegada a tu abdomen hasta la punta. Esa será tu longitud. Para el grosor, coloca la cinta métrica y envuelve todo el contorno del pene. Esa será tu circunferencia. Actualmente, varios estudios afirman que la longitud media del pene es de 13,24 centímetros y la circunferencia de 11,66 centímetros. Y entre la comunidad científica y médica, se considera un micropene aquel órgano que no supere los 7 centímetros de longitud en estado erecto. Eso sería, aproximadamente, el tamaño de un cigarrillo.

De la cirugía a la psicoterapia

La mayoría de los hombres que solicitan técnicas de alargamiento tienen una longitud de pene dentro de lo que se considera 'normal', según confirman Marco Oderda y Paolo Gontero, urólogos de la Universidad de Turín, en un estudio. Por eso, en muchas ocasiones, los urólogos derivan sus pacientes a psicoterapia, para aumentar su autoestima y mejorar la satisfacción de sus relaciones sexuales. Creer que tu pene es pequeño, puede detonar inseguridades muy serias, sobre todo durante los primeros encuentros sexuales. Y realmente, en muchas ocasiones, las bromas sociales no ayudan. Ni el porno, donde los miembros acostumbran a ser incluso desproporcionados. Y mucho menos van a ayudarte los tratamientos milagrosos que puedass encontrar por Internet.

Cómo alargar el tamaño del pene

Antes de pensar en alargar el pene es recomendable una visita al urólogo. Todos los tratamientos deben estar supervisados por un profesional médico, ya que, si no, pueden generar lesiones irreversibles en el miembro viril. Y no es eso lo que buscas, creeme. Olvídate de las pastillas y las bombas de vacío que venden en sex shops y en farmacias poco fiables. Eso no funciona. Dichos fármacos e instrumentos aumentan tu capacidad de empalmar. Pero poco más. Lo que sí ofrece unos resultados visibles son los tratamientos quirúrgicos que consisten en cortar ligamentos de la base del pene y de ese modo, ganar un par de centímetros. Sin embargo, en ocasiones puede generar impotencia o dolor crónico.

Otra opción son los tratamientos mecánicos que consisten en alargar el miembro sin necesidad de pisar el quirófano. Un ejemplo conocido es el Jes Extender, un producto sanitario que, mediante una tracción mecánica sobre el tejido, podría aumentar hasta un 30% el tamaño de tu herramienta, tal y como se confirma en este estudio. Eso sí, estos procedimientos son de larga duración y debes utilizar el producto durante 8 horas, todos los días de la semana entre 6 y 8 meses. Y repetimos, no resulta cómodo ni recomendable utilizarlo sin supervisión médica. En ocasiones, ha generado dolor, cambios en el color del pene y pérdida de la erección.

Eso sí, la fórmula definitiva para alargar el pene está en tu cabeza, o dicho de otro modo: no te obsesiones. El sexo no se mide en centímetros ni en longitudes. Es la calidad, más que la cantidad, lo que marca una gran diferencia en tus polvos. Además, existen infinidad de posturas sexuales que juegan a tu favor si lo que quieres es hacer incapié en la penetración. Y si estás preocupado en el placer femenino, recuerda que también tienes una lengua y unos dedos que nos hacen tremendamente felices.

Crédito de la imagen: Gorsad Kiev