Estas son las únicas mentiras que sí puedes decir en una relación

A veces ocultar ciertas realidades puede ser más sano que contar cien por cien lo que ha ocurrido ya que esto podría rozar el sincericidio

Hay algunos ingredientes que llevan todas las relaciones sanas: comprensión, confianza, honestidad, etc. Evidentemente, las mentiras no entran dentro de las opciones que hacen que una relación se mantenga libre de toxicidad. Ahora bien, quizás hay algunas verdades que sobra compartir, es decir, que no suman y no aportan nada bueno para vuestro vínculo. Algunas personas las llaman mentiras piadosas, otrxs opinan que es información que te guardas para ti que no es necesario comentar.

Da igual el eufemismo, la cosa es que esto último es cierto: no se puede ser completamente transparente. Está bien mantener una zona íntima donde solo haya lugar para ti y lo que tú consideres. Desde Medium han creado una pequeña lista con algunas ‘mentiras’ que sí pueden decirse en una relación ya que no le hacen daño a nadie. Ya sabes que el sincericidio puede ser igual de malo que una tonelada de mentiras, hay que dar con el equilibrio.

Detalles insignificantes

Comunicar las cosas que suceden o pensamos cuando estamos con una pareja es no solo normal sino indispensable. Aunque esto sea así puede haber algunos detalles que no hace falta resaltar. En este punto entran ejemplos como cambios físicos, mala cara o ese aspecto que unx puede tener cuando se despierta por la mañana. Es más, incluso si alguien tiene una época mala y a esto se le suma un aspecto físico malo, lo ideal es compartir un piropo aunque no sea lo que realmente piensas.

El coqueteo

Estas cosas pueden ocurrir. Sales de fiesta con tus amigxs y resulta que alguien se acerca para coquetear contigo o haces un intercambio de miradas con alguien que consideras atractivx. Si esto se queda ahí no hace falta que se lo cuentes a tu pareja. Si va más allá de eso o si resulta que es alguien con quien has tenido una relación en el pasado pues quizás si que sea necesario comentarlo. La cuestión para poder medir esto es preguntarse: ‘¿querría que me lo dijera si fuera la situación al revés?’ Quizás ahí des con tu respuesta.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

No es que sean personas honestas o que 'siempre vayan de cara', es que son sincericidas. Foto de @shusaku1977

Una publicación compartida de Código Nuevo (@codigonuevo) el

Malos regalos

Las parejas no siempre aciertan con los regalos. No siempre ocurre. Si lleváis mucho tiempo juntxs y siempre falla, pues algo no va bien: o no termina de conocerte del todo o no te escucha. Si alguna vez resulta que te regala algo que no mola nada, pues tampoco hace falta que se lo digas. No es cuestión de actuar de forma falsa, es cuestión de entender que no siempre se puede acertar al 100%. Eso sí, si sigue ocurriendo quizás puedas comentar de forma más directa qué te gustaría que te regalaran.

Amabilidad en situaciones concretas

No siempre es agradable ni quedar con lxs amigxs de tu pareja, ni ir a visitar a no se cuál familiar, ni tener que asistir a algo que no te apetece. Pero hay que ser flexible de vez en cuando también. Así que si tienes que hacer alguna de estas cosas porque a tu pareja le gustaría tener tu compañía, pues un esfuerzo nunca viene mal. Algunas veces también sucederá al contrario.

Ocultar ciertas realidades

Al principio todas las relaciones tienen una parte que no compartimos. La construcción de la confianza hace que, poco a poco, la otra persona tenga acceso a la intimidad. Y es justamente con el tiempo como es posible ir abriendo puertas o ventanas de información que al principio no eras capaz de abrir. Esto está bien y es sano, la otra persona no tiene que conocer absolutamente todo de ti. Hay algunas cosas que podemos (y debemos) guardarnos para nosotrxs mismxs, siempre que no sean imprescindibles.

CN