Cuando te separas de una persona y pierdes a todas las que la rodeaban

Ya lo decía el dúo Ella Baila Sola: “todo tiene dos finales, el tuyo y el mío”, para continuar.. “Si nada es tuyo, nada es mío. ¿Cómo repartimos los amigos?”. Sí, todas las relaciones que se rompen tienen dos finales y dos entornos que, en la mayoría de los casos pasaron, durante el tiempo que la pareja existe, a ser uno. Pero cuando llega el final, ese mundo se vuelva a dividir. No siempre es posible repartir los amigos, si no que, por el contrario, pierdes a todas las personas que vinieron con ella. Lo más normal cuando existe una ruptura es haya “tensiones en las que se ven implicados amigos, familia y entorno cercano, que pueden hacer que exista un distanciamiento”, explica Gemma Figueras, Psicóloga Clínica y Sexóloga del Instituto de Psicología de Barcelona.

Cuando la decisión de ruptura es común y no ha habido ‘malos rollos’, lo normal es que tras el periodo de duelo, podáis seguir manteniendo el contacto con los amigos y la familia del otro. Pero si los ha habido, tus amigos y familia se pondrán de tu lado y tendrás enfrente al otro bando. ¿O no esperas eso de tu entorno? Tras una relación de varios años, los amigos de tu pareja habrán pasado (o eso creías) a ser parte de tu vida diaria. Compartíais grupos de WhatsApp, tus planes de fines de semana les incluían a ellos siempre y no concebías un domingo sin pasar por casa de tus ya ex suegros a hacer la visita semanal. Pero ahora, todo ha cambiado y te tienes que adaptar a la nueva situación.

Pasa el duelo

Una vez que has asumido que tu nueva etapa de soltería, también tienes que aceptar que tu entorno ha cambiado. Eso implica que también tendrás que pasar el duelo por la familia de tu ex, sus amigos e incluso los compañeros de trabajo a los que él odiaba y que formaban parte de tu día a día. “Lo principal es saber que debemos darnos tiempo para superar la herida de la ruptura, no podemos pretender finalizar una relación y que todo siga igual. Las exparejas al principio necesitan distanciarse, procesar sus emociones y aceptar todos los cambios que implican rehacer su vida sin ella”, explica Figueras.

Respeta las decisiones de los demás

El hecho de que los amigos o la familia de tu ex pareja no quieran seguir manteniendo el contacto contigo no implica que no te echen de menos o que no les gustaría compartir celebraciones, fiestas e incluso malos momentos contigo, pero han decidido no ponerle más difícil a tu ex pareja la ruptura. “La nueva situación va a implicar adquirir nuevos límites acerca de cómo se van a vivir ahora ciertos aspectos como las visitas, las llamadas de teléfono, participación en actividades familiares o de amigos”, explica la psicóloga. Y eso supone que los demás van a tener que elegir. Vosotros habéis tomado vuestra decisión, y ellos se adaptan. Decidan lo que decidan, respétalo.

Refuerza tus amistades y haz nuevas

La ruptura te ha dejado un hueco grande en tu vida, principalmente, en forma de tiempo libre que ahora tienes que rellenar. Y no hay mejor manera que pasando más tiempo con tus amigos de toda la vida y haciendo nuevos amigos. Aprovecha ese tiempo libre para hacer todas las actividades para las que antes no tenías hueco: apúntate a clases de yoga, a visitas guiadas por los museos de tu ciudad o a ese voluntariado que tantas ganas tenías de hacer pero para el que no tenías tiempo. Seguro que consigues rellenar el vacío que pudieras estar sintiendo.

Pon límites

Sin embargo, si has decidido que quieres seguir estando en el entorno de tu ex, tienes que aceptar que él o ella también lo estará en el tuyo. Y para ello, es mejor que sigas unas pautas. “Evita las criticas negativas acerca de tu ex pareja” y lo comentarios sobre vuestra relación, indica Figueras. Si tú criticas, tu ex también lo hará y en ese juego ninguno de los dos va a salir ganando. No cuentes cosas que no quieres que sepa tu ex, ya que no hay nada más fácil que le llegue a sus oídos cualquier cosa y nunca será del modo en que tú creías. Pero, lo más importante es que sigas tu vida. Ante ti se abre una nueva etapa, y en ella, tú decides quién está y quién no.