Un segundo confinamiento podría ser el fin para la mayoría de las parejas

La convivencia del día a día podría hacer que los momentos de soledad que son tan necesarios se pierdan y generen conflictos. Las parejas que no conviven en el mismo espacio tampoco podrían soportar otro periodo distanciadas 

En el transcurso natural de la vida ya es bastante complicado que las relaciones sentimentales se mantengan frescas, con ilusión y ganas. A medida que avanza el tiempo las parejas conocen más a fondo sus zonas de mayor oscuridad y aprender a convivir con ello es una carrera de resistencia que, si se supera, todo lo que sigue no será tan cuesta arriba. El confinamiento que tuvimos que llevar a cabo por la pandemia del coronavirus puso en duda muchos de estos vínculos que parecían ser tan fuertes, no solo por el hecho de tener que soportar el día a día, sino también para todas esas parejas que se encontraban a distancia. Quizás haber superado esta etapa haya hecho que se refuercen las conexiones pero lo que seguramente sí ha ocurrido es que han aumentado las rupturas, ¿estaremos preparadxs para una segunda oleada y un segundo confinamiento?

Posiblemente la respuesta a eso sea: "no". Las rupturas, divorcios y separaciones aumentaron en China y Hong Kong después de este primer confinamiento. Aparecieron nuevos términos también relacionados con ello, como el zumping, que son las rupturas que se llevan a cabo por videollamada. No es este el único rostro maligno del confinamiento, la violencia machista en entornos como el hogar también aumentó en esta etapa. De acuerdo con un reporte de las Naciones Unidas en Francia, por ejemplo, los casos de violencia doméstica incrementaron en un 30% desde que inició la cuarentena el 17 de marzo. Además esta convivencia del día a día sin poder tener momentos de intimidad ha hecho que salgan a la luz muchas infidelidades que ocurrían cuando la pareja hacía su rutina por separado.

Otro de los conflictos a los que se tienen que enfrentar las parejas que conviven en un mismo espacio es al aburrimiento. Con el confinamiento la oportunidad de hacer planes, de quedar con otras personas o de salir se ve reducida y solo nos queda la pareja y un mismo hogar. Y este es uno de los menores problemas porque muchas otras parejas se habían mudado hacía pocos meses o semanas cuando comenzó el confinamiento, lo cual las hizo pasar de forma obligada por una convivencia forzada y nada progresiva. Obviamente no todas han salido mal pero muchas otras personas se han dado cuenta que el único motivo por el que están con alguien es por el miedo a vivir en soledad.

A pesar de lo mal que se ve el panorama de las relaciones quienes han pasado el confinamiento completamente solxs se han visto en peores situaciones que quienes vivían en pareja. Ni amigxs, ni familia, ni pareja. Esta realidad en la que estás constantemente contigo mismx tampoco es saludable para las personas porque el contacto humano nos hace mantener la estabilidad emocional. Lo cierto es que para cada persona es un mundo, dependerá siempre de cómo nos tomamos las cosas, de cómo nos enfrentamos a los problemas y de nuestra capacidad para resolver conflictos, no solo los que se tengan con los demás sino también los que se tengan con unx mismx.

CN