Sal Con Un Chico Vértigo

A todos esos hombres que no te hacen la vida más fácil, pero que te provocan tener muchas ganas de complicarte la vida a su lado...

Sal con un chico vértigo. No te conformes con uno de esos ni-ni. Es decir, que ni viven ni dejan vivir. Que no sea de esas personas que simplemente pasan por la vida, sino de aquellos seres únicos que te enteras cuando están en una sala, porque la atmósfera entera cambia solamente con su presencia. Uno de esos hombres raros de ver, uno de los que no querría cualquiera, pero que realmente dejan huella y vuelven locas a las chicas precipicio.

"El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va", Antoine de Saint-Exupéry

Esa clase de hombres que no necesitan demostrar ni esconder que lo son, por eso no tienen miedo a abrazar con dulzura ni a mostrar su fragilidad. Por eso no se quedan en la barra del bar mirando callados, sino que salen a bailar a la pista y se divierten como nadie. De esos que pueden gritar "te quiero" a los cuatro vientos, porque no nacieron para esconderse sino para brillar.

Que sea un chico todo-terreno, uno de esos que te puedes llevar a una excursión, a un café con tus amigas, a una fiesta o una comida con tus padres, y que sepas que en todas esas situaciones realmente dará la talla. Esa clase de chicos que no solo te hacen reír a carcajadas, sino que saben ponerse serios y hablar de temas íntimos o profundos. De esos que también encuentran el momento para callarse, mirarte en silencio y escuchar de verdad.

Que te toque de tal manera, que tu cuerpo entero tiemble. Un chico que saque tu lado más brutal, más auténtico y más espectacular. No de esos que dejan que te vayas apagando cuando ya han conquistado a su presa, es decir, entrado en la rutina del amor; sino los que te encienden en todos los sentidos. Alguien tan fan de verte feliz, que se pase el día haciendo lo imposible para lograr arrancarte una sonrisa.

Búscate un chico que no tenga miedo de las alturas, sino de quedarse en la mediocridad. Un chico que luche por sus sueños, que se moje en sus valores y que no se deje pisar. Alguien que no tenga todas las respuestas que buscabas, sino que te haga plantearte nuevas preguntas. Que esté dispuesto a llevarte la contraria y a decirte lo que realmente piensa.

Que se deje la piel no solo por ti, sino también por todo lo que le mueve, lo que le importa: por sus amigos, por sus ideales, por un proyecto, por ayudar a su familia... Y cuando te hable de su pasado, o de sus ilusiones de futuro, puedas ver cómo brillan sus ojos y le tiembla la voz.

Sal con él. Porque será el mejor amante y el mejor amigo. Podrá llevarte a las nubes, y también sabrá ayudarte a conectarte con la tierra cuando te disperses. Porque él, mejor que nadie, sabe amar la vida en mayúsculas, y podrá quererte a ti con esa misma fuerza.