Cómo tener relaciones sexuales con la regla olvidándote de los prejuicios

Quién dijo que cuando tienes la regla no se pueden tener relaciones sexuales. No va a dolerte, no te vas a desangrar. De hecho, después del dolor inicial, muchas notan un aumento de su libido. Vale, limpio no es, pero basta de tratar nuestros cuerpos con asco, empecemos a aceptar nuestra propia naturaleza. Por eso, lo mejor que podrías hacer es, precisamente, follar como una loca mientras tienes el periodo (con alguien de confianza, que no es plan). ¿Que por qué? Porque en ese momento la vagina se encuentra especialmente sensible y puedes sentir mucho más placer. Además, ayuda a lidiar con los malditos cólicos y acorta la cantidad de flujo menstrual. ¿Necesitas más motivos para probarlo?

Paciencia y cuidado

Durante esos días del ciclo, el cuello del útero está más bajo y mucho más sensible. Eso significa que hay que tener cuidado con las penetraciones profundas ya que puede ser molesto y doloroso para algunas mujeres. El primer y segundo día de menstruación es cuando más bajo está, así que toma nota y no te fuerces. Un buen consejo es buscar posturas que eviten ese tipo de penetración, como por ejemplo la del misionero. Si todavía no te sientes cómoda teniendo relaciones con el periodo, esta postura te ayudará a que no salga demasiada sangre al exterior (la gravedad, ya sabes).

Especial cuidado con las enfermedades de transmisión sexual (ETS) durante estos días, porque el cuello uterino está más abierto y propenso a las infecciones, bacterias y demás. Así que, utiliza protección como el condón masculino o femenino (aunque sabemos que eres de los guapos que lo hacen siempre).

¿No quieres manchar?

A muchas mujeres todavía les cuesta tener relajarse teniendo relaciones con la reglas, precisamente porque mancha. Pero por encima de eso, están aquellos hombres a los que les da un asco atroz. Así que, como siempre, lo más importante es hablar sobre el tema y tener confianza. Si llegas a la conclusión de que no quieres manchar (demasiado) porque eres muy escrupulosa, tienes una serie de opciones a tu disposición.

Tener sexo en la ducha es el mejor plan. Olor y color están totalmente disimulados y suele relajar a las mujeres y aumentar su confianza. Pero insisto, debes aceptar tu naturaleza y no tener vergüenza de ello. La menstruación es algo maravilloso, una muestra de nuestra femineidad en estado puro.

Si el sexo en la ducha no te convence, puedes probar las esponjas vaginales. Suelen venderlas en las farmacias y en tiendas eróticas. Se trata de una esponjita, que normalmente contiene espermicida, y que se introduce en el interior de la vagina para absorber la menstruación durante el encuentro sexual. Esta técnica es la más utilizada en los rodajes porno y entre las trabajadoras sexuales, y es realmente efectiva.

La copa menstrual, la gran aliada

Las hay que se niegan a practicar sexo durante el periodo porque les provoca dolor al tener la vagina más sensible. Eso no quita que el sexo oral esté prohibido, en absoluto (en este caso, entendemos que quieras lavarte primero). Una gran aliada es la copa menstrual, la revolución para las reglas. Es la encargada de evitar que salga el flujo y de no dañar tu pH con químicos como los que lleva el tampón. Su utilización es tan sencilla como introducirla con normalidad, darte una ducha o limpiar la zona con toallitas, y disfrutar del sexo oral y las masturbaciones. La sangra se queda dentro de la copa y tú te olvidas por completo de manchar y tienes unos orgasmos alucinantes.

Acéptate de forma sincera. Tu cuerpo, tu naturaleza, tus instintos. No tengas asco de tu menstruación y aprende a quererla y a quererte. Comprender que las mujeres no somos lineales sino cíclicas y que la regla no es ningún desecho, sino más bien nuestra aliada, marcará un antes y un después en tu vida.