Si tu relación no cumple estas cualidades, seguramente no estés con tu pareja ideal

El amor es prueba y error. Por lo general, tienes que explorar un poco el territorio antes de hallar al compañero de viaje perfecto. Puede que tengas suerte y acertar a la primera, pero no es lo más probable. Lo más importante es que no te conformes con lo primero que pasa. Mel Gibson acaba de anunciar a sus sesentaitantos que va a volver a ser padre, así que imagínate si hay tiempo para encontrar algo que te satisfaga del todo. Pensándolo bien, no sé si Mel es el mejor ejemplo pero al menos no se cansa de buscar el amor.

Cada persona desea algo diferente, y eso es lo que complica tanto esta hazaña, pero los objetivos son los mismo. He aquí algunas claves que te harán triunfar en la elección de una pareja ideal.

1. Un colega más (para todos)

Es fundamental que haya feeling entre tu pareja y tus colegas. Tampoco hay necesidad de que se conviertan en inseparables, que tampoco estaría mal, pero sí es imprescindible que exista al menos un aprecio mutuo. Si lo piensas, es algo obvio, todo aquel que te quiera, debería querer a las personas que te hacen feliz.

2. Que encaje en tu proyecto de vida

Y tú en la suya. No es necesario que coincidáis en todo, pero sí que haya un objetivo común. Muchas relaciones que se rompen porque no hay un proyecto o una meta que haga que se sostenga en el tiempo. Da igual cuál sea, pero que lo haya. Si tú quieres viajar por el mundo y acabar teniendo una boda hippie en Honolulú y él espera una ceremonia tradicional y tener 4 hijos antes de los 30, está claro que algo no cuadra. Uno de los dos va a tener que cambiar sus planes e ilusiones, y eso no es justo para ninguno de los dos. Si esa persona tiene que convertirse en algún momento en tu compañero de viaje, es preferible que los dos tengáis más o menos claro el modo de llegar al destino.

3. Alguien de quien puedas aprender

Tener un cierto grado de admiración hacia tu pareja es muy importante. Ojo al detalle: cierto grado. La devoción total es un problema, porque puede llevar a que te compares todo el tiempo y acabes menospreciándote. El lado contrario también es peligroso, si no hay nada en tu compañerx que te haga sentir orgullosx, acabará pareciéndote un ser insulso. Lo mismo al contrario. Si te admira, será tu máximo apoyo en todo lo que quieras emprender a lo largo de tu vida.

4. Las risas, qué importantes

La rutina ya es lo bastante pesada como para vivirla con alguien sin sentido del humor. O al menos sin un humor parecido al tuyo. Cuando sales rendidx del trabajo, has discutido con alguien o sientes que no puedes pasar en la biblioteca ni un minuto más, es fundamental encontrar a alguien que te haga reír al final del día. Un simple gesto, un juego que conozcáis solo vosotros o una broma puede ser suficiente para que te vengas arriba. Date cuenta que al final de la vida, lo que quede entre vosotros será eso, conversación y risas.

5. La cama sí importa

Aunque no sea lo fundamental y la comunicación contribuya a solucionar muchos problemas de satisfacción sexual, si no funcionáis en la cama, es extraño que se convierta en tu pareja soñada. El sexo es una forma de pasarlo bien, más allá del componente romántico. Por eso, si no os entendéis en horizontal, la cosa acabará cayendo por su propio peso. Además, si la cama no es vuestro fuerte, puede que el problema esté fuera de ella.