¿Cómo recupero la confianza en lo nuestro después de que mi pareja me haya sido infiel?

Vale, el primer paso ya lo has dado: has decidido que quieres perdonar la infidelidad de tu pareja, o al menos, quieres intentarlo. Tras semanas de incertidumbre, quebraderos de cabeza y horas y horas de conversaciones, has tomado la decisión. Pero ahora tienes otro problema casi mayor; que no ves que las cosas sean como antes. Desconfías de todo lo que os rodea y sobre todo, de todo aquello que hace o podría estar haciendo tu pareja en todo momento. Y te está matando. Reconozcámoslo: eso no es sano para ninguno de los dos por mucho que la pasión y el amor sigan en el aire. Porque a veces, todo eso, no es suficiente.

Ahora, de nada sirve andar con rencores o echando cosas en cara. Si has decidido darle una segunda oportunidad, está bien, es tu decisión meditada y no debes dejar que las opiniones de terceros te amedrenten. Pero esa infidelidad ha supuesto la ruptura de la confianza que toda relación debe conservar para tener éxito, y recuperarla no es sencillo ni rápido. Pero sí que hay una serie de pasos que puedes seguir para andar el camino con paso firme y seguro.


1. Olvidar y ya está: no

Estarás harto de que tus amistades te repitan que si has tomado la decisión de seguir adelante con tu relación, no tienes más remedio que olvidar ese desliz (o putada meditada). Pero lo cierto es que ni vas a poder olvidar, ni es la mejor idea. La forma más sana de afrontarlo es aprender a asumirlo: aceptar que sucedió y sobre todo, que esa situación sea la que marque vuestro nuevo punto de partida como pareja. Así que no trates de que todo sea como lo era antes porque no lo vas a conseguir, y eso solo te generará más frustración por no cumplir esas expectativas. Al igual que cada experiencia en la vida nos marca y nos hace cambiar y evolucionar, lo mismo ocurre en pareja.

Distinto es que perdones, punto al que asumimos que habrás llegado si has seguido leyendo. Perdonar significa estar dispuesto a restaurar la confianza. Para ello, no hay nada mejor que que os sentéis juntos y analicéis si ha habido algún problema que haya podido causar la infidelidad. La cosa no va de que uno de los dos cargue con la culpa y que el otro le reproche lo que hizo a cada discusión, simplemente consiste en ver si había otros problemas subyacentes, como falta de comunicación entre vosotros, por ejemplo. Eso os ayudará a sanear la relación.


2. Saca todas tus emociones fuera

Hay un paso ineludible en todo este proceso, y es el diálogo con tu pareja. La sinceridad y expresar todos tus miedos hará más fácil que la otra persona empatice con tu situación para saber cómo actuar para reconstruir tu confianza. También es bueno que la otra parte sea honesta y comparta lo que siente. Así ambos sabréis en qué punto estáis y qué hacer para ir construyendo de nuevo lo que os falta. Escuchar también es importante y forma parte del diálogo; no lo olvides.


3. Trabajo en equipo

Hay algo que debes que tener claro en todo momento, y es que esto es cosa de dos. Ambas partes debéis estar comprometidas en trabajar para recuperar la confianza. No consiste en que todo se centre en ti y en que asumas el rol de víctima durante todo el proceso mientras tu pareja se desvive por compensar lo que hizo. Eso solo generará una relación poco sana y desigual. Y admitámoslo: nunca sentirás que hace lo suficiente para expiar sus pecados. Además, él o ella debe ser consciente de que tú estarás en una constante montaña rusa de emociones, por lo que, si está a la defensiva, no mejorará nada. La empatía y actuar desinteresadamente es clave.


4. Aprende a apreciar los esfuerzos que hacéis

A pesar de que duela, y de que cada día suponga un reto evitar volverse loco, reflexiona sobre todo lo que ambos hacéis para que la cosa siga adelante. En lugar de pensar en todo lo que podría y no ha hecho, reconoce lo que sí puso en marcha. Y admite tu esfuerzo por superar la situación. Ser generoso, contigo y con tu pareja, es algo que te ayudará a apreciar los pequeños avances y a ver de nuevo los detalles de la relación y por los que estás luchando.


5. Paciencia

Santa paciencia. Puede parecer un consejo manido, pero no lo es. Si de verdad estás convencido de que recuperar la confianza en tu pareja merece la pena, y si trabajáis en ello juntos, la sospecha y la desconfianza desaparecerán con el tiempo. Es un proceso lento, pero del que aprenderás mucho tanto a nivel personal como a nivel de pareja. Así que ánimo.