Si no sabes recibir amor, quizás no puedas enamorarte

No solo debe haber entrega en las relaciones sentimentales, debe existir la libertad y la creencia de que todxs nos merecemos que nos quieran mucho

Estar en una relación sentimental es una cuestión de intercambio. Tú das y recibes. Cuando la relación está equilibrada este balanceo es más bien estable. Esa estabilidad es sana. Es posible que pienses que si entregas amor puedes salir perdiendo pero si lo haces son sinceridad y afecto puedes tener claro que hacerlo te dignifica como persona. Sin embargo, como explican en La Mente es Maravillosa “quien no sabe recibir amor ni cuidar ese regalo es quien pierde de verdad. Por ello es mejor no arrepentirse por haber amado y haber perdido, porque lo peor es no saber amar”. A pesar del dolor que puede causar una ruptura, no haber tenido esta experiencias podría ser peor.

“Lo primero que conviene recordar es que el cerebro humano no está preparado para la pérdida, nos supera, nos inmoviliza y nos enclaustra durante un tiempo en el palacio del sufrimiento”, explican desde la web. Lo que sucede, entonces, es que estamos hechos para conectar y vincularnos emocionalmente con otras personas. Esto nos da estabilidad y seguridad, pilares que necesitamos para enfrentarnos al día a día. Es por ello que cuando sientes que una relación ya sea de amistad o amorosa parece que va a romperse hay una sensación de abismo o de alarma en nuestro interior. Es más, esa sensación de “corazón roto”, es una respuesta fisiológica causa por las hormonas del estrés.

Ahora bien, después de una mala experiencia, después de una ruptura, lo normal es no querer entrar en algo así nuevamente. Si aparece una persona nueva no es posible empezar de cero, las experiencias pasadas están presentes y nos encontramos en una situación que puede hacernos estar a la defensiva. En estos momentos o incluso previamente a estar abiertxs a conocer a una persona nueva es necesario gestionar ese caos emocional que produce una ruptura. “Hay que facilitar el desahogo, buscar apoyo y afrontar lo ocurrido desde una perspectiva donde se halla el perdón y la actitud de pasar página”, explican desde la web.

El amor no está solamente en los lazos que se generan con otras personas, también se encuentra en lo que hacemos y en lo que nos gusta hacer. Es por ello, también, que, aunque sea normal sentirnos derrotadxs por el fin de las etapas y sus respectivos contratiempos, ningún fracaso emocional debería prohibirnos o hacernos sentir que no tenemos la oportunidad de volver a sentirnos queridxs y amadxs. Dentro de todas las malas experiencias hay recuerdos o experiencias que nos han hecho mejores personas y que, por tanto, podemos recordarlas de forma alegre.