Quédate soltero hasta que encuentres a alguien que apueste por ti

Quizás voy a cometer el error de despertar a alguien de un bonito sueño, pero debo hacerlo: los unicornios no existen. Y las relaciones de pareja donde nunca hay un instante en que quieras romper un jarrón en la cabeza del otro, tampoco. Si tienes previsto apostar por una relación este otoño, es importante que tengas en cuenta las reglas del juego. Si tú o tu pareja no estáis dispuestos a seguir las recomendaciones básicas, mejor permaneced solteros. Ruth Zazo Rodríguez, psicóloga especialista en relaciones de pareja en Psicoadapta, nos ha dado las claves para detectar y sortear los principales problemas a los que las parejas de hoy en día deben hacer frente.

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Hay tres puntos clave en una relación y no te debería faltar ninguno

"Intimidad, deseo, pasión y compromiso". Estos tres pilares que enumera la psicóloga deben permanecer firmes y activos para que una relación se considere sana. La intimidad hace referencia al apoyo y comprensión que debe brindarte tu pareja. Un bastón para los momentos de flaqueo, que los habrá. El deseo y la pasión afectan al plano sexual, pero también a todos los intereses que se debéis cultivar juntos y por separado. Y por último, el compromiso. Da igual de que tipo sea, quizás tu pareja y tu sois liberales y ese ‘pacto’ incluye mezclaros con otras personas, o quizás el compromiso hace referencia a pasar un mes de vacaciones solos. Sea cual sea el acuerdo, cúmplelo o que se modifique entre los dos.

El paraíso existe, pero probablemente tiene playa y no es una persona

Idealizar a la otra persona otorgándole el poder de determinar tus momentos positivos y negativos, es un error. Ruth mencionaba entre los motivos que hacen zozobrar las relaciones que "al estar en una realidad en constante cambio, nos relacionamos con mucha más gente que generaciones anteriores, comparamos y demandamos más". Es posible que tengas a tu lado a alguien capaz de hacerte llegar al nirvana con su compañía, pero lo normal es que el tiempo traiga algún tropezón, y quién sabe, quizás algún momento de duda al cruzarte esa persona tan interesante del trabajo. Que no cunda el pánico, el juego de equilibrios suele decantarse por algo más que un calentón, y si ese nuevo jugador revoluciona tu mundo, empieza nueva partida siendo honesta primero contigo y después con tu pareja.

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Las discusiones de pareja tienen sus motivos preferidos

Los hijos, la economía, el reparto de tareas domésticas, apetencia y deseo sexual, la necesidad de espacio personal y la ausencia de comunicación, son los principales problemas que llevan a consulta las parejas que atiende la psicóloga. Esta lista seguro que te es familiar ya que, seguramente, todos podemos poner uno o varios check. Si tienes pareja es bueno que sepa(s) que la solución en los momentos más y menos fáciles parte de dos preguntas que nos plantea la psicóloga: ¿qué esperas de tu pareja en este momento? y ¿tú qué estás dispuesto a hacer?

Ruth afirma que "casi todos los problemas se solucionan en un punto intermedio". El blanco o negro deberían desaparecer de las discusiones —parejas, amigas, políticos— y plantear un diálogo donde los grises fueran los que mandan. En ese espectro está la clave del éxito, ceder y ganar en el mismo gesto.

El amor no duele, pero hay momentos que escuecen

Superar la pérdida de un ser querido. La enfermedad. Una mala noticia. Situaciones complicadas en la familia, trabajo, entre los amigos. La vida no es solo brindar por lo bonito, reírse del absurdo y hacer planes interesantes. A veces, sin opción a esquivar, te viene el guantazo. Pero también he visto relaciones que naufragaban por mucho menos de esto, tambaleaban al menor viento fresco. Una jornada de trabajo más intensa, por ejemplo. La experta confirma que "en la actualidad estamos menos dispuestos a pasar cosas". La independencia económica que hemos ganado ambos sexos, el cambio -afortunado- de roles o la multitud de opciones de ocio e intereses que podemos saciar en solitario, hacen que las ganas de comprometerse y negociar no siempre sea lo más apetecible.

Una relación no es lo que Disney ha dibujado para ti o lo que canta tu tema romántico preferido. Al menos, no es así todo el tiempo. Que no cunda el pánico y asume que pensar en otra persona no te resta espacio, independencia o libertad. Forma parte de un juego mayor que, si fluye con normalidad, abre más puertas de las que cierra. Y si después de todo esto no estás convencido o ves que tu pareja no tiene ninguna gana de participar en el juego, lo más sensato es volver a la soltería hasta que encuentres el contrincante perfecto.