Este psicólogo tiene algo nuevo que contarte sobre cómo superar tu ruptura

Hay miles de formas de superar una ruptura sentimental. Como en todo, cada cual elige su camino, más o menos largo, más o menos tortuoso. Beberte hasta el agua de los floreros, llorar incontroladamente, perderte en un viaje por el mundo, dedicarle todo tu tiempo al trabajo o inclinarse por ese clavo que nunca saca a otro clavo... Tienes mil formas de enfrentarte a esta etapa, pero un psicólogo americano quiere ponértelo más fácil y ha presentado la receta mágica para salir lo antes posible de esa fase de mierda: centrarte en respirar.

Este artículo de New York Times cuenta que, más allá de autoanálisis psicológicos y de largas charlas en las que repasas una y otra vez todo lo que has vivido junto a esa persona y los motivos por los que se ha ido, lo mejor es respirar y cuidar bien de tu cuerpo. Así de simple. La autora, Olivia Gagan, comenta de forma muy divertida cómo su terapeuta se centró más en los síntomas que provocó en ella una ruptura que en aquello que la causó: "no estoy interesado en lo que pasó", le soltó, "estoy interesado en la última vez que respiraste con normalidad. Eres una mujer joven y saludable, pero tu historial me dice que estás agobiada en el trabajo, que no has tomado una comida completa en semanas y que no puedes dormir. Tienes que arreglar eso".

Ella, que había llegado a esa consulta dispuesta a llorar un mar de lágrimas mientras relataba por enésima vez el doloroso proceso, se encontró con un psicólogo que la necesitaba sana y fuerte. En otras palabras, lo que había pasado no se podía arreglar, pero sí se podía mejorar sustancialmente la situación actual. "Tu tarea para la próxima semana es hacer los ejercicios que te enviaré por correo electrónico. Tienes seis sesiones y, cuando las acabes, quiero que respires y duermas bien".

Esa misma noche, el terapeuta le envío un mail con el enlace a esta aplicación para aprender a relajarse y a controlar la respiración. Debía repetir esos ejercicios cada noche. En las sesiones posteriores, el psicólogo le hizo ver que su cuerpo ya sabía mucho antes que su mente que se acercaba la ruptura. Fue la intuición.

Cuando se acaba una relación, lo más importante es cuidarse a uno mismo, porque, seguramente, antes del adiós, ya has pasado una etapa aún peor. Cuando el cuerpo presiente que algo malo va a suceder, se altera, y esta tensión te empuja a un ritmo frenético. Esto fue lo que el terapeuta explicó a su paciente: "La intuición es un sentido desarrollado a partir de experiencias pasadas, libros que se han leído, sonidos en la calle, conversaciones, expresiones faciales. Toda esa información es valiosa, puede ayudarte a distinguir entre lo que es real y lo que es falso, para prepararte así ante la llegada de algo peligroso".

El secreto para acabar con el sufrimiento no consistió en analizar las causas, encontrar los porqués y vaciarse emocionalmente. Se trata, simplemente, de relajarse, liberar la tensión del pecho y dejar de hacer cosas de forma frenética.

Por cierto, el exnovio de la autora del texto contactó con ella al final de las seis sesiones. Le pidió retomar la relación. Ella se trasladó mentalmente a la playa que imaginaba cuando hacía sus ejercicios de respiración y decidió cuidar de sí misma. Y dijo que no.