Posibles respuestas a la pregunta de por qué no encuentras el amor

Estar en la búsqueda constante de alguien que quiera compartir tiempo contigo no hará que esa persona aparezca. Pasar olímpicamente del tema, tampoco. Entonces ¿qué pasa? ¿Por qué no sucede? 

En la vida hay algunas cosas que suceden de forma aleatoria, es decir, que escapan de tu control. No obstante, gran parte de las cosas que suceden son producto (o consecuencia) de las decisiones que tomamos. Hay dos tipos de decisiones en el día a día, las que no tienen mucha importancia, como decidir qué desayunar o a dónde ir a comprar el pan y luego las que sí son importantes como si debes mudarte o no, cambiar de trabajo o decirle a esa persona que estás loquitx por sus huesos. La vida no está ahí para joderte, así que seguramente lo que te ocurre sea producto de lo que has ido decidiendo. Para saber si lo que te pasa es consecuencia de tus decisiones debes fijarte en si es algo recurrente o no.

En el ámbito de las relaciones sentimentales esta evaluación puede ser confusa, ya que no todo está de tu parte porque hay otra persona que involucrada. Aún así el estado de las relaciones suele estar bajo nuestro control. Un ejemplo: te gusta alguien y has ido directamente a decírselo, la persona te rechaza. Ok, next. Te gusta otra persona y has ido directamente a decírselo, te vuelve a rechazar. Y así sucesivamente. Puede que lo que pase no es que no le gustas a nadie sino que la fórmula no es la adecuada. Hay que cambiar el método. La cuestión es que puede haber algunas razones, como cuentan en Medium, que te hacen seguir en el universo de la soltería.

1. No sales casi nunca

A ver, si quieres conocer gente nueva porque lo que ya conoces no te atrae, tienes que salir un poco. Cuidado que no nos referimos a salir de fiesta (sobre todo por la realidad pandémica en la que nos encontramos), nos referimos a estar abiertx a generar nuevos vínculos. Encontrar una relación a veces tiene similitudes con encontrar un trabajo: hay que construir una red, darte a conocer… El amor de tu vida no aparecerá si sigues encerradx en casa sin ganas de nada.

2. Tu ex sigue en tu mente

Vale, lo has dejado con tu pareja anterior. Ya han pasado unos seis meses. Tú no has tenido contacto con nadie más porque no estabas en el mood. Poco a poco piensas que está llegando el momento de abrirse a nuevas personas y, es más, juras que ya has superado todo lo anterior. Pero la realidad es otra, sigues pensando en esa persona, ves sus redes sociales, tienes un hilito de esperanza de volver, lx echas de menos… Cuando eso ocurre lo ideal es dar un paso atrás y no intentar encontrar a nadie. Ya llegará el momento cuando cierres tus vínculos pasados.

3. Autoestima muy alta

Tener autoestima es como lo mejor que puede pasarte. La seguridad en unx mismx es esencial para casi todo en la vida. El pequeño problema aparece cuando tienes la autoestima a tope por las nubes, hasta el punto en el que miras a lxs demás por encima del hombro. Al contrario de atraer, esta actitud puede hacer que muchas personas se alejen de ti. Además, se trata de una forma de ser excesivamente estricta que te hace descartar a quien no crees que esté a tu nivel. Pocas opciones tendrás de dar con el amor si sigues de esta manera.

4. Autoestima muy baja

Lo radicalmente contrario al punto anterior. Tienes la autoestima tan baja que te parece casi imposible que alguien tenga interés en ti. La inseguridad que genera la baja autoestima te lleva a pensar que o quieren engañarte, o quieren hacerte daño o hay gato encerrado en que alguien muestre interés por ti. No hay una solución rápida y sencilla para las personas que se sienten así, es cuestión de trabajar la confianza y el amor propio. Si no te quieres a ti, no será posible que quieras a otras personas.

5. Pánico al compromiso

El compromiso tiene un lado que hace que muchas personas se echen para detrás y es el hecho de mostrar vulnerabilidad. Cuando estás con alguien o cuando conoces a alguien y todo es maravilloso, lo que le pasa a estas personas es que piensan que lo peor está por llegar, así que deciden cortar el lazo en cuanto puedan. Este caparazón hace que sea complicado para lxs demás acercarse a ti. El miedo al compromiso te impedirá construir una relación, tienes que saber que mostrar tu lado más sensible forma parte de lo que es amar.

6. Quieres tu independencia

Una relación son dos personas (o más, según las reglas de cada unx). Si piensas que construir un vínculo significa sacrificar algo de ti (tiempo, rutina, actividades…) estás equivocadx. No tienes que sacrificar nada. Las relaciones necesitan algo de flexibilidad, eso sí. Si eres extremadamente independiente y no quieres compartir tu tiempo ni tener que dejar de hacer ciertas cosas, pues quizás no estés buscando una pareja.

CN