¿Es posible encontrar pareja en la era Covid-19?

¿Hemos renunciado a tener una relación sentimental por la pandemia o, por el contrario, ahora preferimos encontrar a una persona ideal con la que construir un futuro?

Después de algunos largos años de relación, el 2020 empezaba como la era de la soltería: tu momento, tu oportunidad de probar cosas nuevas, de tener experiencias novedosas, de conocer a personas… Entonces llegó el coronavirus y con él, el Estado de Alarma y el confinamiento. Empezaron a cerrar los bares, las discotecas y los encuentros se han reducido. La situación actual nos condiciona a pensar que conocer a personas nuevas pueda tener más riesgos pero la realidad es que ahora, más que nunca, queremos enamorarnos o al menos encontrar a una persona que nos devuelva la ilusión. Pero, ¿es posible encontrar pareja en esta era? ¿Cómo podemos hacerlo si, además, nos recomiendan que evitemos las multitudes?

El enamoramiento ahora es un reto, sobre todo porque las palabras soledad y distancia social son las protagonistas. Si conoces a alguien que despierta tu interés, el intercambio llega a una buena conversación con mascarillas de por medio. Realmente quizás estábamos mal acostumbradxs: lo esencial era la abundancia, muchas personas, muchas quedadas, muchos chats, muchos matchs, los más posibles. El coronavirus, en su parte más positiva, nos ha guiado hacia un amor más construido, más lento y donde el camino ideal es una conexión más reflexiva y mucho menos corporal. Ahora podemos conocernos más a nosotrxs mismxs y, así, saber qué queremos.

Como explican desde Newtral, durante el estado de alarma los divorcios (y, por tanto, también las rupturas) disminuyeron en un 42% respecto a los mismos meses del año anterior. Esto, desde luego, puede tener su origen en dos vías muy diferenciadas: por un lado, la total paralización de la actividad judicial y por otro, las ganas de que las relaciones duraran y fueran bien. El encierro nos ha demostrado muy de frente que sí necesitamos el cariño de una persona y que sí nos hace bien estar enamoradxs. Ahora bien, ¿qué pasa con aquellas personas que se encontraron solas y que durante el verano han podido conocerse? Fue en este tiempo donde ha ido surgiendo el amor.

Las personas se han vuelto mucho más propensas a emparejarse. Este deseo se ha visto apoyado por las aplicaciones de citas como Meetic. Esta plataforma recibe unas cinco millones de visitas mensuales y es una de las más recomendables para encontrar pareja. Hay muchos perfiles y, por lo tanto, es realmente posible conocer a alguien con quien conectar, con gustos, objetivos y deseos compatibles. Como explicamos al principio, las relaciones sentimentales son más lentas y conllevan un tiempo de construcción. Desde Meetic es posible hacerlo así, comenzar con conversaciones donde sea posible conocerse de verdad, aunque no haya un encuentro directo en persona.

“Pensaba que no podría encontrar a alguien que me gustara por todo esto de la pandemia”, explica Irene. Ella, una joven de 27 años, lleva ya varios meses con Mario, a quien conoció a través de Meetic y a quien pudo conocer en persona durante el verano, cuando las medidas eran más permisivas. “Al principio quedar con ella me daba cosa porque parecía que había tantos riesgos que no era recomendable vernos pero habíamos conectado mucho después de hablar por chat que ambos tomamos la decisión. Además por mi vuelta al trabajo me había tenido que hacer una PCR y había dado negativo”, cuenta Mario. Ninguno de los dos se había planteado tener una relación seria durante este año pero la soledad y la situación que parecía bastante desoladora los llevó naturalmente a crear un vínculo y la plataforma les dio la vía para hacerlo.

Uno de los principales ingredientes que se buscan para formar una relación en esta situación es la estabilidad. No es sencillo sobrevivir a un encierro con alguien que te pueda generar confusión. Lo que queremos decir es que no es una misión imposible encontrar a alguien especial y la situación, si la miramos con buenos ojos, puede darnos ciertos “regalos” que antes no existían en las primeras citas: ahora seguramente aprovecharías para escuchar realmente a la otra persona, para ver quién es, para conocer sus emociones, sus pensamientos y sus opiniones.

Esto no es lo único. Quizás podríamos aprovechar estas circunstancias para que nos dé menos miedo querer, para que nos dé menos miedo abrirnos con otra persona, para que nos dé menos miedo ser quienes somos en realidad. Quizás podríamos aprovechar esta pandemia para disfrutar mejor del tiempo, para exprimirlo, para tener largas conversaciones a través del móvil, para decir “te quiero” sin reparos, para conocernos mejor y para aprender a conectar con otras personas y no olvidar que casi siempre hay sentimientos de por medio. Tenemos la oportunidad de enamorarnos de a poquito, paso a paso y con más ganas que nunca.