Por qué algunas personas son más propensas a hacer 'ghosting'

El ghosting consiste en desaparecer repentinamente de la vida de alguien como forma de romper una relación

El boom tecnológico ha multiplicado la presencia del ghosting en nuestras vidas. Porque eso de desaparecer por completo para dar carpetazo definitivo a una relación sin futuro es en estos momentos más fácil que nunca. ¿Que ya no me interesa ese match de Tinder que llevo viendo dos semanas? Pues lo bloqueo en todas las apps como técnica de abandono. Un comportamiento cómodo pero poco elegante al que algunas personas son más propensas que otras, según cuenta en Psychology Today el psicólogo evolucionista Robert Burris.

El experto se hace eco de una investigación llevada a cabo recientemente por la psicóloga social Gili Freedman, durante la cual hasta 500 hombres y mujeres fueron entrevistados acerca del ghosting y su relación con dos posibles condicionantes: la creencia en un alma gemela y la creencia en el crecimiento, es decir, que las relaciones cambian y puede trabajarse en ellas. Tras las encuestas, la investigadora concluyó que aquellos que creen en las almas gemelas son más propensos a considerar adecuada la práctica del ghosting.

Así, quienes creen en las almas gemelas tienen un 24% menos de probabilidades de  rechazar el ghosting que los no creyentes, mientras que aquellos que consideran que las relaciones pueden trabajarse tienen hasta un 35% más de probabilidades de rechazar el ghosting que quienes no tienen ninguna visión. Además, estos últimos no estaban muy dispuestos a practicarla. Resultados que, según Freedman, indica que quienes creen en el destino "tienen más probabilidades de actuar de manera decisiva en su relación una vez que deciden que no está destinada a ser". Así que cuando un match te hable del destino ya sabes que igual el suyo es desaparecer.