Soy una de esas personas que lee las conversaciones de WhatsApp de su pareja a escondidas

Sé que está mal, sé que no es ético y me sé de memoria todas esas frases moralistas que te pasen por la cabeza. Aún así, lo hice y lo hago. Y pensarás: “Bueno, al menos te arrepientes, ¿no?” Sinceramente, NO. Pero antes de echarme a la hoguera por bruja déjame que me explique. Seré escueta: Yo tener novio. Él ser fiel. Él cambiar. Mi sexto sentido oler cornamenta. Yo volverme loca. Celos apoderarse de mí. Gran moraleja al final.WhatsApp de su pareja malefica

Puede que no estés de acuerdo con eso de que las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas pero a mí ese argumento me era más que suficiente y, aunque mi experiencia sea un poco más rocambolesca que la media, los espionajes de chats y redes sociales suelen seguir este mismo patrón.

Primeros indicios de “me la está pegando hasta con la escoba”

Tras unos meses de relación made in El diario de Noa, la cosa empieza a cambiar. Al principio son tonterías que tu profundo enamoramiento justifica a ojos cerrados: se asegura de esconder la pantalla cuando le llega un mensaje y tú estás presente, se lleva el móvil a todas partes (cosa que antes no hacía)...

Tú no le quieres dar importancia pero un día, después de un nuevo ‘nada’ cuando le preguntas sí pasa algo, se activan todas tus alarmas. Cual perro trufero empiezas a olerte la jugada y éste es solo el comienzo del nuevo capítulo de Sherlock Holmes que estás a punto de protagonizar.

“Somos amigos”. Sí, y una mierda.

Tu mosqueo va en aumento y necesitas nombres. Tienes indicios de quién puede ser el o la amante pero necesitas escucharlo de su boca. He aquí la primera de las muchas e inútiles oportunidades que le darás en los próximos días, semanas o incluso meses.

WhatsApp de su pareja amigos

En un intento de confianza y madurez le preguntas: “¿Tienes algo con Fulanit@? Lógicamente obtendremos una negativa con toques de “Tú estás loc@. Eres un celos@. Sólo somos amigos”. Por un momento piensas que igual sí que desvarías pero al analizarlo en frío te das cuenta de que no, de que ahí algo pasa.

En este momento, lo coherente, sensato y lo que todo el mundo ajeno a la historia te recomienda es que le dejes y que a otra cosa mariposa. Pero el ser humano es complicado por naturaleza y en estos casos más.

Un despiste y ¡zas! Empieza el scroll infinito

Operación hacker activada. Todo comenzará un día que se deje el móvil encima de la mesa mientras va al baño o que se lo olvida en tu coche. Al principio no quieres hacerlo. Te sientes suci@ solo de pensarlo pero no puedes evitarlo. Toda la verdad está ahí, a un desbloqueo de distancia y claro, a ver quién se resiste ante semejante caramelito.

Abres su Whatsapp y entre las cinco primeras conversaciones está la que buscabas. Risas, piropos y tonteo cargado de emoticonos. No sabes si vomitar o llorar. Si callarte o hacer que Troya vuelva a arder con más fuerza que nunca. A no ser que tengas un control brutal de tus emociones, lo normal es acabar preguntando.

La angustia se apodera de ti y en ese momento lo único que quieres es una confesión. Nuestro lado masoca desea tener conocimiento de ese affaire con pelos y señales. Pero eso no va a pasar. Te contará la trola del año y tú como buen gilipollas enamorad@ que eres te lo comerás con patatas (puedes aderezarlo con kétchup para digerirlo mejor).

Ampliamos fuentes de información

Enhorabuena, ha ganado una relación tóxica nivel Cucal y esto no a hecho más que empezar. Tú ya no confías pero no tienes valor a terminar. Tu cabeza y tu corazón se llevan a matar y tus ansias de conocimiento hacen que amplíes el campo de registro a Facebook, Instagram y demás redes sociales. A quién le ha dado like, con quién ha hablado por Facebook, quién es ese nuevo amig@…. Te has vuelto loc@ de remate. Te justificas ante ti y ante los dos o tres amigos a los que reconoces tu espionaje diciendo que lo haces porque así abres los ojos y descubres la verdad.

WhatsApp de su pareja oh my god

De lo que no eres consciente es de que solo estás alargando la agonía. Tu relación estaba jodida desde el primer día que confirmaste tus sospechas. Todo este tiempo lo único que has hecho es autoengañarte y vivir de la ilusión de que un día todo volverá a ser lo que un día fue. Error 404. Ese amor de película ya no existe. Él o ella cambió y ya va siendo hora de que tu también lo hagas. Seguramente no te esté diciendo nada que no sepas pero igual un poco de dureza haga que abras los ojos de un vez y le eches un par de huevos/ovarios a la situación.

Él o ella te está siendo infiel, sin remordimientos y con alevosía. En otras palabras, se está riendo en tu puta cara al ritmo de un “te quiero” vacío y falso. Y si quieres el consejo de una experta en cuernos, relaciones con final fatal y desengaños: mándale a la mierda antes de perder la poca dignidad que te queda y vuélvete a enamorar de ti mism@.

WhatsApp de su pareja foca