Tener que pedir un tampón como si fuera droga y otros 'dramas' de la regla

Esto no es un artículo para darnos palmaditas en la espalda sobre lo mucho que nos duele cuando baja la regla, lo jodido que es dormir con un pañal húmedo, o las movidas que las hormonas deciden organizar en tu cerebro cada 28 días. Aquí vamos a hablar de 'los daños colaterales' de todo eso. Todas esas veces que te has sentido discriminada por el silencio que rodea a tu periodo (y al de todas).

1. Cuando le pides un tampón a una compañera como si estuvieras preguntándole si vende droga:  "ppss.. eh, tía, ¿tienes un tampón?".

2. Cuando te mueres de dolor (sí, a veces es insoportable) y no dejas de ir a trabajar ni anulas planes para que no te acusen de débil/de mentir para tener el día libre. 

3. Cuando sí te quedas en casa porque tus ovarios han decidido torturarte cual Theon Greyjoy en la cruz y te acusan de exagerada. Claro que sí, la dismenorrea son los padres.

4. Que discutas con tu pareja, amigo, jefe, y te acuse de estar premenstrual.

6. Que menciones que tienes la regla y te contesten: "tía, no necesitaba saber eso...", como si le acabaras de detallar a la cajera de supermercado la regularidad de tu tránsito intestinal.

7. Que tu pareja no quiera tocarte ni con un palo en esos días de la menstruación en los que vas cachonda como una mona.

8. Cuando cuentas cosas íntimas sobre tu menstruación, cómo y cuánto sangras, y que OTRA MUJER te diga "no seas cerda, qué asco". ¿Tú no tienes la regla o yo me he perdido algo?

9. Que no te apetezca practicar sexo con alguien y digas que tienes la regla para escaquearte (sea verdad o mentira). Querida, deja de creer que las únicas razones por las que tienes que negarte a tener algo con alguien son la menstruación, el lesbianismo o tener pareja estable. Di simplemente: "no quiero, no me gustas/no me apetece hoy".

10. Que nunca comentemos, ni siquiera entre nosotras, que cuando se tiene la regla muchas tenemos diarrea o más ganas de ir al cuarto de baño.

11. Cuando te bajó la regla por primera vez y, estando tú desconcertadísima y probablemente en el colegio, las mujeres adultas que te ayudaron en esa situación lo llevaran en absoluto silencio, como si tuvieras una enfermedad crónica o contagiosa.

12. Que, como tienes la regla, él no quiera utilizar condón para follar (ojo, al menos no es de los que no te tocaría ni con un palo porque odia tu sangre). Amigo, cuando tienes la regla TAMBIÉN te puedes quedar embarazada. Infórmate un poco.

13. Sacar la compresa o el tampón del bolso y metértelo rápidamente en un bolsillo o en la manga como si escondieras una bomba de relojería.

14. Manchar una silla/sofá/tu ropa y morirte de vergüenza y volverte loca intentando esconderlo y limpiarlo todo como si estuvieras en la escena de un crimen. A que si lo que te sangra es el dedo no te podrías así.

15. Que te quejes sobre las 14 situaciones anteriores y te llamen exagerada, feminazi o que se le reste importancia diciendo que "todo eso pasaba antes, ahora ya no". Porque hay cosas que nunca cambian.