Esto es lo que le pasa a tu cuerpo cuando hace mucho que no follas

"¿Pero es que me puede pasar algo malo de verdad?", habrá pensado más de uno. Sí, tan vez este artículo suene un tanto apocalíptico, sobre todo si llevas días - qué digo días: meses, ¡años! - sin mantener relaciones sexuales. Y por ti no queda; tienes perfiles en Tinder (o Grinder), Meetic, 3nder, OkCupid e incluso en eDarling porquea estas alturas, tampoco eres ya muy exigente. Pero aún así, nada, y -ay...-, cuánto añoras el sexo. Aquellos a los que antes llamabas ya se han cansado de jugar y han encontrado pareja estable, así que ni siquiera puedes seguir acudiendo a tus 'follamantes' para tener un encuentro rápido y sin compromiso. Vamos, que todo mal. Si estás en esta situación, este listado de 'efectos secundarios' tal vez te suenen más familiares de lo que quisieras. Y si no es tu caso, un consejo: sigue leyendo, porque nunca sabes cuándo vivirás un periodo de sequedad (sexual).


Has perdido las ganas

Cuando no tienes relaciones sexuales durante una temporada, dejas de desearlas. Así, sin más, tu libido desaparece. Esto sucede porque nuestro cuerpo reduce su producción de hormonas como la dopamina, la denominada 'hormona de la felicidad', con una influencia determinante en el apetito sexual.


Sientes más ansiedad

Un estudio firmado por científicos e investigadores escoceses llegó a la conclusión de que las relaciones sexuales ayudan a sobrellevar situaciones estresantes. Comprobaron que las personas que no tenían sexo estaban menos preparadas para enfrentarse a momentos de cierta tensión, como tener que hablar en público. Por contra, los voluntarios que sí mantenían encuentros íntimos en, al menos, una ocasión cada dos semanas, superaban estas mismas pruebas de forma más exitosa. ¿El motivo? Una vez más, químico: el cerebro, durante el sexo, libera sustancias como las endorfinas y la oxitocina que nos hacen sentir mejor y más seguros de nosotros mismos.


Estás más expuesto a resfriados y gripes

Según un equipo de investigadores de la Universidad de Pennsylvania, las personas que practican sexo una o dos veces por semana disponen de un 30% más de inmunoglobulina A en comparación con aquellas personas que no tienen relaciones. Esta proteína es una de las principales defensas del cuerpo frente a cualquier virus, por lo que practicar sexo con regularidad refuerza nuestras las barreras defensivas.


Aumenta el riesgo de padecer disfunción eréctil

O lo usas, o lo pierdes. Los hombres que practican sexo con poca frecuencia tienen el doble de posibilidades de padecer disfunción eréctil frente a aquellos que lo mantienen al menos una vez a la semana, según un estudio publicado en la American Journal of Medicine. Los autores sugieren que el sexo frecuente puede ayudar a preservar la potencia del pene, del mismo modo que el ejercicio físico mantiene la fuerza de los músculos.


Te sientes más deprimido

Al menos, en el caso de las mujeres, según otra investigación publicada también en la American Journal of Medicine. Aunque la más sorprendente de las conclusiones es que el germen de la depresión no está en la ausencia de relaciones, sino en cómo se practican: las mujeres que mantienen una vida sexual activa pero que recurren al preservativo como método anticonceptivo registran unos niveles de depresión similares a las que no practican sexo. ¿Por qué? Según los científicos, porque el semen contiene melatonina, serotonina y oxitocina, compuestos que mejoran el estado de ánimo. Un mensaje un tanto peligroso que se puede confundir con una invitación a mantener relaciones sin protección. Así que, otro aviso: esas hormonas causan el mismo efecto con el sexo oral.

Y más síntomas: para ellas, dolores más fuertes en la fase pre-menstrual y falta de rigidez vaginal; para ambos, mayor irritabilidad, aumento de los sueños eróticos, propensión a padecer problemas cardíacos, pérdida de capacidad olfativa, aumento de peso...  En definitiva, tener sexo no es una opción, es prescripción facultativa. 

Crédito de la imagen: Sarah Bahbah